El magistrado Gómez Bermúdez tiene blindada la sentencia, y la guarda en su lápiz de memoria para evitar filtraciones antes del próximo miércoles, 31 de Octubre, fecha en la que está anunciada su publicación. La circunstancia de que la práctica totalidad de los acusados permanezcan en prisión confirma que será condenatoria, y que las penas a imponer serán elevadas.
En su día tuve ocasión de resaltar la profesionalidad de Gómez Bermúdez, destacando su independencia para impartir justicia. El juicio del 11M pasará a la historia por ser un ejemplo del buen hacer de la justicia, y de ello tiene la culpa el Sr. Gómez Bermúdez que en ningún momento se dejó influir por la presión externa y dirigió las sesiones del juicio con autoridad y buena mano izquierda para cortar de inmediato los despropósitos de algunos de sus protagonistas, entre los que encuentran ciertos letrados de la acusación que intencionadamente trataron de contaminar el proceso manipulados por quienes tienen interés en atribuir a ETA la autoría del atentado.
Tengo la sensación de que el contenido de la sentencia será muy clarificador en cuanto a la autoría, atribuible exclusivamente a islamistas radicales, y dejará sin argumentos a quienes han pretendido manipular los hechos por motivaciones de naturaleza política. El estado de derecho se consolida y fortalece cuando la administración de justicia funciona correctamente y sus fallos son respetados.
Por higiene democrática espero que todos sepamos aceptar el fallo que se pronuncie. Aunque es mucho pedir a quienes no creen en el sistema democrático, y solamente lo aceptan cuando obtienen un triunfo electoral.








