«El Jueves», Hugo Chávez, Jaime de Marichalar, un «anónimo» incendiario de fotos de su majestad, y el espíritu de un oso víctima de sus disparos, se encontraban entre el público que escucha con curiosidad el mensaje navideño de Don Juan Carlos.

Pocas novedades, por no decir ninguna, como siempre; y ninguna referencia a la caza mayor. Lo más curioso son las interpretaciones que los partidos políticos hacen de un discurso demagógico carente de contenido real. Aunque un político que se precie de tal es capaz de hablar hasta de la nada.
Por mi parte pido al Rey que para el 2008 se comprometa a renunciar a la caza mayor; es un mal gesto para un monarca que pide a los españoles paz y unidad y, a hurtadillas, dispara sin recato a animales inofensivos e indefensos, con la única finalidad de satisfacer su ego.
Por cierto somos todos los españoles quienes pagamos con nuestros impuestos «los caprichos» del monarca.
VIVA LA REPÚBLICA, AUNQUE LA REPÚBLICA NO VIVA EN NUESTRAS INSTITUCIONES.






