
Parece evidente que en un Ayuntamiento, como el de Madrid, en donde trabajan como funcionarios más de 25.000 personas, no puede exigirse que el Alcalde controle las actuaciones personales de cada uno de ellos; aunque está obligado a dar las instrucciones precisas a sus concejales para que impidan cualquier tipo de corruptela. Por cierto Ana Botella es la responsable del área de Medio Ambiente de la que dependen varios de los funcionarios detenidos y acusados de los delitos de cohecho y tráfico de influencias, y estamos ansiosos por conocer su opinión.
Pero cuando existen evidencias de que Gallardón conocía desde hace dos años los intentos de extorsión de los que habían sido víctimas los dueños de dos bares, y todo ello como consecuencia de dos escritos que le fueron remitidos personalmente a él, no puede ahora afirmar que no sabía nada, salvo que no se ocupase de conocer las quejas de los ciudadanos ante conductas supuestamente delictivas cometidas por funcionarios a su cargo.
El alcalde de Madrid tiene por costumbre utilizar hábilmente la demagogia para tratar de convertirse en víctima de aquello de lo que puede resultar culpable; y cuando es preguntado por algo que le es de desagrado rehuye la respuesta. Pero ahora de poco le valdrán sus trucos dialécticos, al estar investigándose un grave caso de corrupción en su Ayuntamiento, existiendo la sospecha de que lo que ahora se conoce puede ser tan sólo la punta del iceberg.
Cuando tiene entrada en un Ayuntamiento un escrito de queja o denuncia referido a conductas supuestamente irregulares de funcionarios, y el receptor del mismo es el propio Alcalde, éste tiene dos opciones:
–1ª) Dar traslado del escrito al Fiscal o al Juzgado de Instrucción de guardia, cuando considera que losa hechos denunciados pudiesen ser constitutivos de un delito. Lo que parece no tuvo lugar.
–2ª) Dar las instrucciones pertinentes para que se instruya un expediente administrativo que trate de averiguar la verdad de lo ocurrido, en orden a exigir las responsabilidades correspondientes a sus funcionarios, de detectarse irregularidades. Lo que no es posible, por manifiestamente irregular e ilegal, es meter en un cajón la denuncia recibida como si nada hubiese pasado. Y si se hace, quien lo hace se convierte en un encubridor.
Por ello sugiero públicamente al Fiscal que interviene en el caso, que solicite al Juzgado de Instrucción que tramita la causa que solicite al Alcalde de Madrid, como receptor de las denuncias presentadas en el año 2005, la remisión de la totalidad del expediente administrativo tramitado, para corroborar si se investigó, el alcance de las averiguaciones, y si se confirmaron las sospechas.
Tengo muy claro que el contenido del expediente administrativo tramitado o la falta de su tramitación determinará el grado de implicación del Alcalde de Madrid en la trama de corrupción descubierta. ¿Encubrimiento por omisión? De ser así su dimisión sería inevitable. Por el momento quién debería de dimitir de inmediato es Doña Ana Botella, para asumir sus responsabilidades políticas.
Por cierto Sr. Gallardón, resulta hipócrita y cínica la postura del Ayuntamiento de Madrid al personarse en la causa ejercitando la acusación particular en su condición de «perjudicados». Ignora la ley, ya que el Ayuntamiento cuanto menos es responsable civil de los hechos cometidos por sus funcionarios, y estará obligado a indemnizar a las victimas de la corrupción; e ignora igualmente que los únicos perjudicados son los administrados, víctimas de la omisión de unos políticos que no han querido o no han sabido enterarse de lo que estaba ocurriendo, por mirar para otro lado.
¿Suscribirían los dirigentes del PP cuanto acabo de afirmar de ser el PSOE quién gobernase el Ayuntamiento de Madrid? De ser así actúen en consecuencia.
Por cierto Esperanza Aguirre tiene ahora la oportunidad de eliminar a un potencial enemigo; aunque no debe de olvidar que el día en que se sepa la verdad de lo ocurrido en el caso de «Tamayo y Sáez», quizás quien tenga que dimitir sea la actual Presidente de la Comunidad de Madrid.
(Publicado aquí en www.elplural.com)


