
Sulawesi es una isla de Indonesia ajena al paso del tiempo; en las tierras altas de la provincia del sur habitan en pequeños pueblos los toraja, famosos por la singular arquitectura de sus casas -en forma de casco de barco- y sus espectaculares ceremonias para honrar a sus difuntos. Hoy me detengo en el pequeño pueblo de Kambira, que visitamos a principios del mes de agosto de 1999, en donde un árbol es agujereado cada vez que fallece un recién nacido, para guardar en su interior los restos.

La tierra es impura, dicen los lugareños, por eso a los recién nacidos es preciso enterrarlos a cierta altura, en un árbol, plagado de cicatrices.
Otros capítulos:
–Capítulo 2º: De cuerpo presente
-Capítulo 3º: el sacrificio de búfalos






