De vacaciones en San Andres, una maravillosa isla de Colombia situada en el caribe, el 27 de Agosto del año 1.995 decidimos pasar el día en una diminuta isla situada frente a sus playas, llamada Jonnhy Key. Nuestra intención era visitar una zona de corales muy próxima a ésta última. Cuando paseabamos por la Playa, junto a unas rocas se encontraba un joven rasta, llamado Casanova, rodeado de aletas, tubos y gafas para bucear. Su negocio consistía en ofrecer sus servicios a los turistas, guiarles a la zona de corales y facilitarles los medios para poder bucear. De inmediato lo contratamos.
Casanova nadaba delante de nosotros y con una cuerda colgada al cuello arrastraba un neumático de dimensiones considerables con destino a la seguridad y descanso de sus acompañantes. Y con una cámara fotográfica sumergible desechable pude hacer estas fotografías, que podeis ver a tamaño superior pinchando sobre ellas; creo recordar que la camara me costó 150 pesetas, equivalentes a 90 céntimos de euro, por lo que fue una buena inversión a la vista de la calidad de las fotografías.
Han pasado 12 años desde entonces en muchas ocasiones -y en especial en momento de muchas preocupaciones- me acuerdo de Casanova y me pregunto si su confortable negocio seguirá abierto al público.











