Enjuto esta vez se enfrenta a un virus y a un antivirus, y consigue pasar de ellos. Ha instalado un nuevo sistema que impide los ataques del virus y hace necesarios los antivirus.
Resulta curiosos hablar de virus, como si fueran epidemias que surgen de la nada, cuando en la realidad son programas que lanzan piratas de la red -en muchos casos apoyados por intereses económicos de grandes empresas- para desestabilizar los sistemas operativos, y creas nuevas necesidades a los usuarios en forma de antídotos, que comportan un gastos del que se benefician sus creadores.
Hace años leí una novela titulada «Proyecto Venus Letal», publicada en 1989, escrita por Pedro de Silva Cienfuegos-Jovellanos (¿de qué me suenan estos apellidos?), en cuyo argumento se mantenía que el SIDA era un invento de laboratorio promocionado por el Papa y por los Estados Unidos para moralizar a la sociedad y alejarla del pecado del sexo descontrolado y la concupiscencia, y de paso -esto es de mi cosecha- permitir que las multinacionales farmacéuticas hiciesen buenos negocios con la invención y distribución de fármacos que luchasen contra la enfermedad. Quizás pueda tener algo de verdad, al menos en cuanto a la relajación en buscar soluciones para conseguir el doble beneficio «moral» y económico.
La sociedad funciona así; nos inventamos males y nos creamos enemigos para después investigar antídotos o justificar guerras. Igual pasa con los virus y los antivirus. En el fondo Enjuto nos envía un mensaje mucho más profundo del que pretendía.






