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Nada nuevo podré expresar que no se hubiese escrito en las últimas horas. Por eso me quedo con las palabras que hace unas horas decía su paisana Concha Velasco: “hemos perdido al ser humano pero nos queda su obra“; añadiendo: “esto nos va a servir para que volvamos a leerle; los que no lo hayan leído lo harán ahora, y los que lo hemos hecho volveremos a recrearnos con su obra“. En su testamento imaginario todos hemos sido nombrados herederos de su patrimonio literario, compuesto por más de 60 obras que nos enseñan con sencillez lo más puro y enriquecedor del castellano; por eso muchas de sus novelas, que no hacían otra cosa que reflejar la esencia de los pueblos de Castilla, sirvieron en las escuelas para conocer nuestra lengua en estado puro.
Mi pequeño homenaje a Miguel Delibes lo reflejo en una fotografía de un paisaje de Castilla, con sus contrastes y sus colores. Él ya se encargó de describir a sus paisanos, con sencillas palabras calculadas para que todos pudiesen recrearse con su lectura.
Simpático, bonachón, extrovertido, Pachi Poncela, el que fuera el “Carles Francino” de la cadena SER de Gijón, nos muestra públicamente en la Galería “El Arte de lo imposible”una faceta que muchos gijoneses desconocíamos: la de dibujante. Bajo el titulo “Paisanajes”, y hasta el próximo 19 de febrero, tenemos la posibilidad de ver y deleitarnos con una exposición de dibujos de excelente calidad, producto de una brillante imaginación.
La visité en compañía de Alvaro Noguera, el mismo que todos los martes está con nosotros con sus viñetas en SInLVeniA, y nos sorprendió muy gratamente. Para Álvaro, que se brindó a hacer la crítica de la exposición, destacan dos aspectos en los dibujos de Pachi Poncela: el trazo limpio y el dominio de la técnica tanto en blanco y negro como en color, y la coña soterrada de los artistas con talento al profundizar en los perfiles psicológicos de los personajes.
Quizás el “otro” Pachi Poncela no lo sepa, pero es tan genial con el micrófono como con los rotuladores. Por cierto “Gerontorgía” es el título del dibujo del encabezamiento.
Los habituales de SInLaVeniA me estan preguntando insistentemente cómo pueden incluir en sus comentarios su foto, o la imagen que quieran. He localizado un video que os puede resultar muy útil para hacerlo
Os servirá para cualquier comentario que hagáis en un blog de Wordpress, y tenga activada la función de incluir avatar. No lo he probado; pero confío en que funcione.
“Tomé mi cámara y tomé tal vez la imagen más memorable de mi carrera”. Con estas palabras Matthew McDermott mostraba su satisfacción por la obtención de una instantánea de la que se siente orgulloso, y que a buen seguro en muy pocas horas será visualizada por las retinas de medio mundo; el otro medio es el que pasa hambre y no tiene recursos para poder contemplar una imagen tan impresionante, que se convertirá sin ninguna duda en la mejor foto del año.
Cuando el transcurso del tiempo hacía imposible pensar en que aún quedasen supervivientes, a los ocho días de la catástrofe de Haití unos bomberos conseguían recuperar el cuerpo de un niño de muy corta edad que no había perdido la ilusión de ser salvado, y aún mantenía fuerzas para elevar los brazos y dedicarnos a todos una sonrisa de esperanza. Kiki, como así se llama, ha vuelto a vivir, y ha surgido de las ruinas con plena vitalidad.
Los milagros existen, pero son humanos y terrenales, y este vídeo es la mejor demostración. Kiki ha vuelto a sonreir.
Dentro de unas horas comienza un nuevo año, muy especial para España, dado que José Luis Rodríguez Zapatero se convertirá en Presidente de la Unión Europea durante los próximos seis meses. Hoy el Ayuntamiento de Gijón se engalanaba para celebrar el acontecimiento, y los globos azules ya estaban preparados como signo de optimismo de lo que puede ser un futuro esperanzador. Y aproveché para hacer una foto, la última de 2009, y de toda una década, con la que os felicito en bable el nuevo año 2010.
En plena crisis económica, y cuando deberíamos de pensar que muchos españoles en paro lo están pasando mal de verdad, el consumismo galopante que convive en nuestra sociedad se acrecienta en estas fechas. No es ficción, sino realidad; y para comprobarlo no hay más que ver los comercios y grandes superficies abarrotadas, como lo están las calles de nuestras ciudades por las que transitan sin cesar ciudadanos portando bolsas con regalos, en muchos casos inservibles o innecesarios. Se gasta el poco dinero que queda, y en muchos casos el que no se tiene, estirando al máximo las “mágicas” tarjetas de crédito.
El consumismo, en los países más prósperos, se ha convertido en la enfermedad del siglo XXI, y es posible que España esté a la cabeza, para que no se diga que siempre somos los últimos en todo. Y lo más preocupante es que la pandemia que sufrimos no tiene cura ni vacuna que impida su propagación.
Como síntomas más comunes para detectar la enfermedad podemos destacar el dejarnos llevar por la publicidad engañosa, la obsesión por comprar cosas innecesarias, la pérdida del sentido común para controlarnos, la crispación por no conseguir todo lo que se quiere, y en especial gastar un dinero que no se tiene.
Nos convertirnos en esclavos de nuestras “necesidades”, y cuando seamos incapaces de poder afrontar el precio que conlleva su mantenimiento, entraremos en la etapa de la depresión, llenaremos las salas de esperas de los Centros de Salud para que los sufridos médicos nos atiborren a pastillas, aumentaremos de forma alarmante el coste de nuestra sanidad pública, contribuiremos a la bancarrota de nuestra economía, y el absentismo laboral se convertirá en insoportable.
¿Es este el futuro al que aspiramos? Me resisto a pensar que la sociedad se conforme con tan poco.
(La imagen se corresponde al centro de Pamplona, tomada el 23 de diciembre de 2006)