En ocasiones tenemos deseos de viajar a algún lugar especial, y ante la imposibilidad de un desplazamiento físico utilizamos la imaginación para llegar al lugar elegido, con el apoyo de antiguas imágenes. Mi afición a la fotografía viene desde la niñez, aunque tuve mi primera réflex (que aún conservo) hace unos 35 años, concretamente una Pentax Spotmatic, que utilizaba con un objetivo Super Takumar 55mm f:1,8. En 1986 viajamos a París y desde la Torre Eiffel obtuve estas instantáneas (diapositivas que he digitalizado recientemente). La primera la podéis visualizar a tamaño superior pinchando sobre la imagen
No me va a quedar más remedio que volver a París, pero en esta ocasión acompañado de las nuevas tecnologías, aunque me temo que aunque los resultados fotográficos sean distintos, no serán necesariamente mejores. Las fotografías antiguas tienen un misterio que las hace especiales.





























