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Los hechos, y no las palabras, son los que definen a las personas y descubren sus incongruencias; y las hemerotecas lo guardan todo, para bien y para mal. Llevamos unos días teniendo que soportar los ataques del PP al Gobierno por la que han dado en llamar nefasta política exterior. Cuando gobernaban los conservadores tenían otro estilo y otra posición ante los dictadores (aunque no debemos de olvidarnos que Hugo Chávez fue elegido en las urnas). En las fotografías podemos observar cómo el presidente de FAES, ejemplo de rectitud y educación, cuando era presidente del Gobierno exigió a Chávez con un entrañable abrazo que no colaborase con ETA, y con una sincera sonrisa le pedía a Fidel Castro que respetase los derechos humanos de los cubanos. Era una manera “distinta” y más “eficaz” de comportarse ante dirigentes de países permanentemente cuestionados por la comunidad internacional; era la política de los “gestos”.
Pero la condena del PP al régimen de Fidel Castro no es de ahora, sino de siempre. Todos podemos recordar los constantes “enfrentamientos” que el dictador cubano mantuvo históricamente con su presidente de honor Don Manuel Fraga, un demócrata de toda la vida que juró los principios del Movimiento Nacional ante el propio Caudillo.
Así se escribe la historia; y el que no la quiera ver es que padece de ceguera mental.
A partir de ahora, si nos atenemos a la doctrina del PP, en palabras de Jorge Moragas aparece una nueva figura en el ámbito de la aplicación del Código Penal, la del delincuente “ejemplar”, para distinguirlo presuntamente del “no ejemplar”, es decir de todo aquel que no pertenezca al partido conservador.
En temas de conducir con una copa de más, con su famosa frase “Déjame que beba tranquilamente”, Don José María Aznar trató de ridiculizar una campaña de la Dirección General de Tráfico orientada a educar a los conductores para evitar el consumo de alcohol en la conducción de vehículos de motor; sus palabras las pone ahora en práctica, como buen seguidor de su ideología, el mismísimo presidente de las Nuevas Generaciones del PP, Ignacio Uriarte, al sufrir un accidente de tráfico conduciendo bajo la influencia de bebidas alcohólicas, cometiendo con ello un delito previsto y penado en nuestro Código Penal.
Lo pintoresco y alarmante es que Ignacio Uriarte, además de ser el cabeza visible de los cachorros del PP, ostenta la condición de diputado por elección popular, y hasta hace escasas fechas era miembro de la Comisión de Seguridad Vial en el Congreso. Su irresponsabilidad es manifiesta y como político debería de dimitir de todos sus cargos, pero hasta ahora se ha limitado a abandonar la comisión parlamentaria, sin tener intención alguna de dejar su puesto de diputado.
Pudo ser un error humano, como le sucede a cualquier ciudadano que cometa un hecho delictivo. Pero los errores se pagan, y cuanto se está en política activa resulta inadmisible que no entregue de inmediato su acta de diputado; es más, resulta vergonzoso que sus compañeros de partido le justifiquen o le comprendan. Recientemente Juan José Corrales, alcalde socialista de Pola de Siero (Asturias), se encontró en una situación similar, y tras reconocer su error y pedir perdón en una rueda de prensa, presentó de inmediato su dimisiónasumiendo las consecuencias políticas de su equivocación.
Ante un error similar ambos politicos en activo han reaccionado de manera muy distinta: el primero mantiene su condición de diputado y el segundo ha dimitido como alcalde de uno de los municipios más importantes de Asturias. Es cuestión de talante, de saber estar, y de honestidad; y demuestra que todos los políticos no son iguales.
Quién crea que el principal enemigo de Rajoy para alcanzar el poder se llama José Luis Rodríguez Zapatero, se equivoca. Desde que fue designado a dedo sin el respaldo democrático de su partido, Don Mariano se ha convertido en la marioneta de José María Aznar, y lleva más de seis años sufriendo sus consecuencias, sin haber sido capaz nunca de plantarle cara. Sus inicios no pudieron ser más desastrosos, cuando sufrió su primera derrota electoral, muy posiblemente como consecuencia de las mentiras y manipulaciones de su presidente de honor, con la inestimable ayuda del por entonces Ministro del Interior Angel Acebes, quienes creyeron que los españoles éramos tontos y nos podían engañar atribuyendo a ETA el atentado del 11M.
Desde entonces José María Aznar, con una actitud altiva, prepotente y egocentrista, menosprecia y margina a Don Mariano, quien de forma permanente sufre las consecuencias del olvido de quien le eligió para ser su sucesor, consiguiendo mantener la división en el seno del Partido Popular para acaparar el protagonismo del sector más reaccionario de la derecha española.
Aznar, incapaz en su día de votar la Constitución Española, no tiene convicciones democráticas, lo que motiva que falte al respeto de forma permanente a los representantes del pueblo español, e incluso al legítimo candidato de su propio partido. Por eso, y por considerarse un permanente “salvapatrias”, ha resultado ser el más despreciable de los presidentes que ha tenido nuestra joven democracia, siendo incapaz de cumplir su papel de expresidente ante la sociedad española; convirtiéndose en un personaje absurdo, cobarde, pintoresco, engreído, y en especial maleducado.
Su dedo índice le define, y pasará definitivamente a la historia como lo que es, un ser ridículo que “sólo” se quiere a sí mismo y menosprecia a los demás.
Cuando era concejal de urbanismo de Majadahonda, tuvo el atrevimiento de denunciar una oscura operación urbanística, y como recompensa fue expulsado del Grupo Popular. Así se las gastan los conservadores contra los que no permiten la corrupción urbanística. Y conocedor de las oscuras maniobras que merodeaban por su partido, y lo peligroso que resultaba Francisco Correa, a quién denominaba el “octavo hombre de Genova”, no tuvo reparo en grabar algunas conversaciones comprometedoras, y presentarlas ante la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía. Sin su denuncia el caso Gürtel no existiría, y la corrupción del PP hubiese continuado creciendo con absoluta impunidad.
José Luis Peñas, a pesar de haber sido reiteradamente insultado por algunos medios conservadores, jamas había concedido hasta la fecha una entrevista a un medio de comunicación. Y decidió hablar por vez primera con Marisu Moreno, subdirectora de elplural.com, a quién felicito publicamente por haber conseguido convencer al padre del caso Gürtel de que diese publicidad a cuanto sabe. Para él, el máximo responsable de la corrupción masiva del PP tiene un nombre: Mariano Rajoy. Si quereis conocer el por qué, os recomiendo su lectura:
La foto, captada por el fotógrafo Jason Edwards que introdujo la cámara en la bolsa de su madre, representa a un bebe canguro al que le faltan 25 semanas para desarrollarse.
No se me ha olvidado la política, pero necesito descansar de tanta intriga, para recuperar fuerzas y agudizar la crítica frente a los indeseables. Por cierto, viendo esta foto me preguntaba cómo sería Aznar cuando se encontraba en el vientre de su madre; seguro que ya tendría las uñas tan afiladas como nuestro bebé canguro para arañar todo cuanto estuviese a su alrededor.
Que nadie piense que estoy bajo los efectos de una insolación o que me he convertido en un lector de lo absurdo; solamente estoy recuperando la forma después de unas vacaciones excesivamente relajadas, a lo que ha contribuido la ingesta de una corvinata de 1.400 gramos de peso que me ha proporcionado una buena dosis de vitamina B12.
Don José María Aznar, que durante este verano ha tenido como prioridad exhibir sus ridículos abdominales, es el autor de un libro, más vendido que leído, titulado “Yo se como salir de la crisis“, escrito y editado con la única finalidad de hacer caja para aumentar su pecunio personal. Al menos eso parece si tenemos en cuenta que el propio autor es incapaz de aplicar sus teorías salvadoras a sus actividades privadas; no en vano con sus “consejos” altamente remunerados ha contribuido a que el imperio mediático News Corp, propiedad del magnate de medios de comunicación Rupert Murdoch, haya perdido en el último ejercicio 2.570 millones de euros.
Don José María nunca alcanzará la condición de estadista; carece de “altura” de miras y es incapaz de mantener una coherencia en consonancia con lo que predica; estaría mejor callado y retirado, pero si quiere hablar sería más saludable para todos que no exhibiese en cada frase la indecencia de quién solo piensa en si mismo, y en especial en su propio bolsillo.
(La fotografía, un ejemplo de la tranquilidad que me rodea, está tomada a pulso esta misma noche en la playa de La Antilla, provincia de Huelva, con un Iso de 6400; la Canon 5D Mark II parece comportarse bien).
No hubo torturas en Guantánamo, sino “técnicas mejoradas de interrogatorio“ supervisadas por médicos y psicólogos; al menos esta es la opinión del Grupo de Estudios Estratégicos” (GEES), que insiste en la “excepcionalidad” de la situación. El water boarding (ahogamiento simulado que se ha considerado “legal” en Guantánamo) para algunos no es más que un juego de niños, que ni siquiera causa lesiones, y de cuyos atractivos pronto podremos disfrutar pronto en internet, al menos en versión virtual. No lo piensa así Amnistía Internacional, que ha publicado este vídeo de denuncia
GEES es una organización privada sin ánimo de lucro creada en 1986, vinculada ideológicamente al PP, que cuenta con el apoyo de José María Aznar a través de FAES, y con el respaldo mediático de ABC, La Razón y Libertad Digital, entre otros medios ultraconservadores, y cuyos miembros a buen seguro esperan convertirse en nuestros “consejeros” y “salvadores”. Para ellos beber agua, de una jarra, cuando se tiene sed, no es delito, sino una manera de obtener información a unos supuestos terroristas encerrados en el limbo jurídico de Guantánamo y fuera del alcance de la legalidad internacional.
El 25 de noviembre de 2008 en GEES podía leerse un artículo de Manuel Coma, titulado “Guantánamo”, publicado en La Razón en día anterior, en el que -entre otras cosas- se incluian estas lindezas:
“Guantánamo y Abu Ghraib demuestran de manera rotunda y fehaciente que la guerra de Irak es la más limpia, ética y constreñida por limitaciones legales del mundo contemporáneo.”
Aún recuerdo cuando Aznar se pretendía convertir en el paradigma de la defensa del Estado de Derecho… vergonzoso.