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Hoy, 18 de enero de 2010, cuando se cumple el I aniversario del fin de los bombardeos sobre Gaza, SInLaVeniA se suma a la Proyección Global del documental “TO SHOOT AN ELEPHANT. No dispongo de ningún local físico para acogeros, pero desde aquí lo podréis visualizar en vuestras casas, y a pantalla completa. Advierto que tiene escenas muy impactantes, pero en ocasiones es conveniente que nuestra sensibilidad sufra para no olvidarnos en qué mundo vivimos.
Este enlace permanecerá en SInLaVeniA para siempre , como recuerdo de una realidad que nunca debió de tener lugar y confiamos en que nunca se repita.
Mañana 18 de enero se cumple un año del fin del genocidio al que fue sometida la franja de Gaza durante 22 días consecutivos, y que dejó un saldo de 1400 muertos y 5000 heridos -la mayoría de ellos civiles-, así como importantes daños en colegios, hospitales, mezquitas, miles de viviendas y estructuras en general. Desde entonces, y aunque la situación apenas ha cambiado, el mundo ya se ha olvidado.
Pero de todo lo sucedido ha quedado un testimonio visual irrefutable, que demuestra la barbarie de Israel contra un pueblo que solo busca su propia libertad. Mañana todos los colectivos del mundo que aún mantiene su sensibilidad a flor de pies están convocados a su Proyección Global. Se pretende que “To Shoot an Elephant“, del que son autores Alberto Arce y Mohammad Rujailah, puede visualizarse en cientos de lugares durante el 18 de enero de 2010.
Para los interesados os confirmo que en Asturias podréis ver el documental con entrada gratuita:
El pasado 30 de junio tuvimos ocasión de visionar en Documentos TV “Borrados del mapa“, un reportaje de Alberto Arce que recordaba el genocidio cometido en Gaza, y nos preguntábamos: ¿dónde estaba el Tribunal Penal Internacional para juzgar a sus autores?. Pero si creíamos que ya lo habíamos visto todo, nos equivocamos; “TO SHOOT AN ELEPHANT” es la versión completa, y sin censura previa, de una realidad irrefutable, que confirma el asesinato de cientos de civiles palestinos meticulosamente programado por el estado de Israel. Si las autoridades internacionales precisan pruebas para perseguir penalmente a sus autores no tienen más que visionar este documento para encontrarlas, y comprobar cómo se vulnera la Convención de Ginebra matando a civiles, bombardeando hospitales y ambulancias, o utilizando armas prohibidas con plena impunidad.
El Festival Internacional de Cine de Gijón nos ha permitido ver en la tarde de ayer este reportajeque podemos calificar de impactante y estremecedor, cuyo visionado no es recomendable para personas sensibles por la dureza de muchas de sus escenas, que no hacen más que reflejar la verdad de una realidad que el mundo se niega a reconocer. Como afirmaba Alberto Arce, acompañado de su colaborador palestino Mohammad Rujeilad, “la película puede gustarte o no gustarte, simplemente muestra la realidad como es“; y lo cierto es que es muy dura, cruel, injusta, y demuestra que el poderoso pisotea al débil ante la indiferencia de quienes se sienten dueños del mundo.
Lama y Haya, dos hermanas de 4 y 6 años, salieron de su casa a tirar la basura y fueron víctimas de un bombardeo por parte de Israel. Los médicos no pudieron hacer nada por salvar sus vidas, y en el reportaje podemos ver como se mueren, como sus familiares se desesperaban ante lo inevitable, y como en la morgue son introducidas en una cámara frigorífica junto con otros niños que no han tenido mejor suerte. Es posible que tarde días en eliminar las imágenes de mi mente, aunque todo se supera; pero siento vergüenza del llamado mundo “desarrollado” que no hace nada por evitarlo.
La Comunidad Internacional es la culpable de todo lo que está sucediendo en Gaza, al cubrir con un manto de impunidad las atrocidades que comete Israel. Y no le demos más vueltas, nuestro silencio encubre a los responsables del genocidio y no tiene excusa posible.
“La vida de un europeo no vale más que la de un palestino“, ésta fue la justificación de Alberto Arce para permanecer en Gaza cuando Israel decidió evacuar a todos los europeos residentes en la zona; no querían testigos de un genocidio, pero no pudieron evitar que Alberto con su decisión se convirtiese en nuestros ojos para contarnos, primero con las crónicas publicadas en el diario El Mundo, y después a través de las imágenes del documental “Borrados del mapa” emitido en Documentos TV el pasado 30 de junio, y que podéis visionar aquí, el crimen contra la humanidad cometido impunemente por Israel en la Franja de Gaza.
Y precisamente hoy, el mismo día que nos enteramos de que la ONU condena los crímenes de guerra en Gaza, de los que hace responsables tanto a Israel como a Hamas, y anuncia que remitirá su informe al Tribunal Penal Internacional, nos llega la noticia de que a Alberto Arce recibe el premio Anna Lindh de periodismo, en su categoría de reportaje en conflicto, por sus crónicas publicadas en el diario El Mundo. “No me lo puedo creer. No acabo de asimilarlo“; esas fueron sus primeras palabras cuando se enteró de la noticia.
SInLaVeniA se solidariza con la concesión de un premio tan merecido. Anna Lindh fue una destacada política socialdemócrata en Suecia, donde alcanzó a ocupar el cargo de Ministra de Asuntos Exteriores hasta su trágica muerte en otoño de 2003. Y la Fundación Anna Lindh, nacida en el 2007 como tributo a su labor, creó estos galardones para premiar el periodismo ético. En esta ocasión el jurado estuvo presidido por el libanés Amin Maalouf, un escritor por el que Alberto Arce siente pasión.
Con una duración de 55 minutos podremos ver un reportaje estremecedor, en el que Alberto Arce, portando la única cámara de un medio occidental que pudo entrar en la franja Gaza, nos narra en imágenes toda la verdad de lo ocurrido. Os recomiendo su visionado, así como que posteriormente plasméis en SInLaVeniA vuestra impresión sobre su contenido.
Este fotograma pertenece al trailer del documental que CI Comunicación está preparando para recordar todo cuanto ha ocurrido en Gaza en fechas muy cercanas. Las cuarenta horas de grabación que Alberto Arce ha conseguido sacar de la Gaza no pueden quedar en el olvido.
¿Donde están los culpables de una matanza selectiva con la que se trata de destruir la dignidad de un pueblo oprimido?. “Queremos recuperar todos nuestros derechos y vivir como en cualquier país y como cualquier ciudadano del mundo“, afirmaba una joven palestina; “queremos que el mundo haga algo“, pedía un joven palestino; “debería haber acabado antes de empezar“, concluía un representante de la ONU al referirse al ataque por parte de Israel, mientras al fondo se observa el humo procedente del incendio intencionado de la ayuda humanitaria.
¿Donde está el Tribunal Penal Internacional para juzgar a los autores de genocidio?
El documental promete ser impactante, al permitirnos ver un suceso que ninguna televisión pudo contarnos en directo. No es el reportaje de un profesional, sino de un ser humano que cuenta lo que ve, sin complejos ni censuras, simplemente nos relata una realidad que muchos preferirían ignorar.
“Israel no es un país que tiene un ejército, es un ejército que tiene un país”
Por si nos habíamos olvidado, muy recientemente se cometió un genocidio en Gaza, ante la pasividad de la comunidad internacional que, como siempre, ha llegado tarde para evitar la matanza, y siempre se apunta a la reconstrucción de lo previamente destruido por la mano del hombre, aunque sólo consigue solucionar lo material, ya que las vidas humanas perdidas son irrecuperables. Alberto Arce nos los recordó el pasado 2 de febrero, en una charla organizada por Amnistía Internacional, que bajo el título “Testigo directo en Gaza” tuvo lugar en el Auditorio Príncipe de Asturias de Oviedo.
Con un lenguaje fluido y un conocimiento profundo del tema que estaba tratando, durante más de una hora Alberto Arce mantuvo el interés de quienes le escuchábamos. Su claridad para transmitir sus vivencias nos permitió a todos los presentes tener un conocimiento más profundo de lo ocurrido en Gaza
“Planificar el terror sobre la población civil es terrorismo“, calificativo que utilizó para imputar a Israel la responsabilidad de un genocidio, al programar una “ocupación perimetral” que comenzó con la construcción de muros y rejas que impidiesen su salida de la franja de Gaza, continuó con el corte de suministros de todo tipo, y finalizó con el bombardeo desde el aire sobre una población civil compuesta en un 70% por palestinos que tienen la condición de refugiados a los ojos de las Naciones Unidas.
La franja de Gaza ocupa un territorio de unos 34o kilómetros cuadrados (equivalentes al borde de la superficie del concejo de Gijón), en el que viven 1.600.000 habitantes, de los que el 65% son menores de 18 años. En estas condiciones, a sabiendas de que en próximos fechas se celebrarán unas elecciones generales, quienes actualmente gobiernan en Israel decidieron “cambiar niños muertos por votos” programando minuciosamente un ataque contra la población civil, en fases sucesivas:
–1º) Se comenzó bombardeando las comisarias, que se encontraban vacías ante el temor de ser atacadas, y que no están ocupadas por miembros del ejército de Hamás, y se produjeron las primeras víctimas de civiles ocupantes de viviendas limítrofes.
–2º) Se continuó con el ataque a las mezquitas, bajo la falsa acusación de que en las mismas se escondían armas, y se causaron nuevas muertes entre la población civil. En el fondo, afirmó, “lo que se pretendía era bombardear lugares de culto en una sociedad extremadamente religiosa“.
–3º) Se continuó atacando con misiles un recinto hospitalario, y no tuvieron inconveniente en atacar directamente a servicios médicos. Más de 35 heridos y cadáveres no pudieron ser recogidos por ambulancias de la Media Luna Roja ante la intervención de francotiradores que lo impedían, y acabaron siendo atacados por perros hambrientos.
–4º) Seis horas después de entrar en vigor el alto el fuego fueron quemados con fósforo la totalidad de los alimentos que se guardaban en un almacén de Naciones Unidas para ser repartidos entre la población palestina.
En esta condiciones Alberto Arce preguntó “¿Cuántas pruebas más necesitamos para entender que como mínimo Israel es un estado villano?“; y sin disculpar en modo alguno la actitud de Hamás, que ganó unas elecciones democráticas con un 65% de votos, comparó los cohetes que lanzan con fuegos artificiales que lamentablemente han causado la muerte de 11 personas en tres años, nada comparable con los más de 1.400 muertos palestinos en poco más de 20 días. Un pueblo ocupado tiene derecho a defenderse, y no pueden considerarse terroristas a quienes se defienden de los ataques que vienen sufriendo durante más de 60 años.
No faltaron críticas, a mi juicio plenamente justificadas, por permitir el gobierno español la venta de armas a Israel, a sabiendas de que podrían ser utilizadas para violar los derechos humanos y ocasionar matanzas entre la población civil.
Ahora sólo nos queda esperar la difusión de un documental que se está preparando con las más de 40 horas de grabación que nos trajo Alberto Arce de Gaza. Sus palabras serán más creíbles respaldadas con imágenes.