y003Me llamo Fernando de Silva Cienfuegos-Jovellanos; nací y vivo en Gijón desde hace 63 años; casado y con dos hijos, me siento orgulloso de desarrollar una convivencia familiar basada en el respeto mutuo. Abogado por vocación familiar, ejerzo mi profesión desde hace más de 38 años. Definí mi ideología política, que nunca he ocultado, durante mi paso por la Facultad de Derecho de la Universidad de Oviedo, al descubrir que la libertad para pensar y decidir el destino no es renunciable; y colaboré durante la transición para que la democracia se instaurase en nuestro país. Aunque milité temporal y activamente en partidos políticos, mi incapacidad para someterme a sus disciplinas revitalizó mi independencia, que mantengo desde hace muchos años.

Soy por naturaleza reivindicativo, y molesto para quienes sufren mis denuncias públicas; pero asumo que todo ser humano debe de soportar su cuota de enemigos, en muchos casos necesarios. De aficiones cíclicas, desde hace más de 30 años mantengo la de la fotografía, ahora digital, que desarrollo activamente en los últimos años colaborando como fundador de www.caborian.com, en la actualidad una de las mejores paginas de fotografía en castellano a nivel mundial.

Mis viajes a muchos países del llamado tercer mundo me han enriquecido en lo personal, y me permiten aceptar y comprender el fenómeno de la inmigración. Me gusta respetar y que me respeten, soy dialogante con quienes no piensan como yo, pero muy crítico con los intransigentes. Aficionado a la informática desde sus inicios, siempre he creído utilizar internet para buenos fines. Actualmente, cultivando mi afición a la fotografía, tengo en desarrollo la página www.fotosdeasturias.com, abierta a la colaboración de muchos.

Este blog se ha convertido con los años en mi ventana al mundo para expresarme abiertamente, con respeto pero sin restricciones, sobre temas de actualidad, sobre política, sobre fotografía, sobre música…  Es una buena válvula de escape para regular mi equilibrio mental y transmitir mis inquietudes. Soy pacifista, y por eso comencé hablando de paz, de paz y de esperanza.

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