Jul 1st, 2008
Talante, talento y crisis económica

Negar la evidencia no es bueno para un político, tarde temprano le pasa factura en un momento en que ya no puede rectificar. Aunque sea ajeno a las causas que la motivan, se equivoca Zapatero en negar o minimizar la crisis económica, máxime cuando parece estar en sus inicios, y es más que previsible que se agudice en los próximos meses.
El salvaje aumento sin control del barril de petróleo, cuyo precio se ha cuadruplicado desde el comienzo de la guerra de Irak, está siendo una de las causas determinantes de la crisis económica que sufre nuestro país, y los sectores más necesitados del consumo de sus derivados ya se han quejado públicamente de la situación insostenible que viven.
Pero la crisis está afectando de forma muy especial al sector del ladrillo, uno de los motores de nuestra economía; aunque sus consecuencias se harán sentir en los próximos meses, cuando las promociones en construcción finalicen, y comprobemos que se dejan de construir nuevas viviendas. Será entonces cuando la pérdida de puestos de trabajo en cadena afectará de forma muy negativa al empleo, y la situación económica se volverá especialmente delicada.
Hace mal Zapatero en no asumir la crisis y no querer capitanear el barco que se hunde; su talante tiene que servir para algo más que para sentirse triunfador de una plácida situación económica, que ya es historia. Cuando el viento amaine, y veamos que el horizonte se despeja, necesitamos que al frente de la nave esté un político que haya demostrado saber estar en los buenos y en los malos tiempos; los ciudadanos sabremos valorarlo.
No me ha gustado que Zapatero tenga que comparecer en el Congreso para hablar de la crisis económica por petición del resto de los grupos parlamentarios, y con el voto en contra de los socialistas. El Ministro de Economía debe de buscar el camino para afrontar y superar la crisis económica, pero la política de verdad debe de ponerla en práctica el Presidente del Gobierno.
Zapatero debe de recuperar su talante, y en el Congreso de los Diputados es donde tiene que explicarse y explicarnos a todos los españoles que estamos viviendo una verdadera crisis económica que es preciso superar. Por eso reitero que negar la evidencia no es bueno para un político, y puede suponer el principio de su pérdida de credibilidad.







