La accesibilidad es el grado con el que algo puede ser visitado o accedido por todas las personas, independientemente de sus capacidades físicas. Es un concepto fácil de entender, pero difícil de asumir o de llevar a la práctica por la sociedad. Todos los ciudadanos aspiramos a la igualdad de oportunidades y de derechos, y así nos lo reconoce nuestra Constitución. Y hemos sido capaces de asumir con absoluta normalidad la existencia de un Ministerio de la Igualdad. Accesibilidad e igualdad son dos conceptos que deberían de ir parejos, pero la falta de sensibilidad social impide que así sea.
Una imagen vale más que mi palabras
En la foto ambos accesos comienzan en condiciones de igualdad, transcurren paralelos, y finalizar en el mismo lugar.
(la fotografía está tomada en el Centro de Arte y Creación Industrial, sito en Gijón, lindado con la Universidad Laboral, que goza de plena accesibilidad para personas con movilidad reducida).
En Gijón el Ministerio de Economía y Hacienda ha construido un “magnífico” edificio para instalar en él la Agencia Tributaria, lugar en donde pagamos nuestros impuestos y en donde parecen saber más de nosotros que nosotros mismos.
Ahora están rematando el edificio y construyendo las aceras. Con un pero, imperdonable e ilegal: NO HAY REBAJE EN LA ACERA A LA ALTURA DEL PASO DE CEBRA. ¿Quién controla las obras?, ¿donde está el sentido común y la imaginación?, ¿es tan difícil pensar en los demás? ¿otra barrera más para los discapacitados? Aquí vemos la evidencia
Aquí a tamaño superior para que podamos ver mejor la nueva barrera (por cierto el ancho de la acera deja mucho que desear… Se ve que la administración también especula con el suelo buscando el máximo aprovechamiento para sus edificaciones). Y el Ayuntamiento de Gijón viéndolas venir, o esperando que alguien proteste para reaccionar.
Y hablando de aceras anchas, en la calle Pedro Duro se han expropiado diversos terrenos de particulares para ensanchar de forma importante la calzada y las aceras, en beneficio de todos. Y resulta curioso que en el tramo que va desde las calles Marqués de San Esteban y Rodríguez Sampedro, cuando existía la posibilidad de continuar el ensanche hasta el Puerto Deportivo, una administración municipal permite a una administración estatal el máximo aprovechamiento de su solar, con una importante volumetría, en perjuicio de los ciudadanos que se ven limitados al uso de una acera muy estrecha, con barreras evidentes para los discapacitados que precisen silla de ruedas.
Los que deciden son los políticos, quienes periódicamente nos piden su voto con promesas que en su mayor parte no se cumplen.