El pasado viernes 12 de septiembre asistí a la prueba de maratón senior masculino del Campeonato del Mundo de Patinaje 2008, que se celebró en un improvisado circuito en el paseo del Muro de San Lorenzo de Gijón; mi objetivo era completar los reportajes fotográficos realizados en días pasados, y disfruté de la elegancia de este deporte de minorías. El neozelandés Shane Dobbin, en una brillante carrera en la que la estrategia del equipo de Nueva Zelanda tuvo una decisiva intervención, obtuvo la medalla de oro, convirtiéndose en el nuevo campeón del mundo; y SinLAVeniA tuvo el honor de fotografiarse con el flamante triunfador
Pese a las dificultades de no disponer de credencial, esta vezr ceo que pude realizar un interesante reportaje del maratón tengo pendiente de procesar más de 100 fotos, y de las que escogeré las mejores para incorporarlas a la galería que tengo abierta en www.fotosdeasturias.com. Por el momento os adelanto tres fotografías que reflejan otros tantos momentos que el nuevo campeón nunca olvidará
En plena carrera, ya en compañia de sus compañeros de podium, a quienes controla muy de cerca
Ultimos metros antes de alcanzar la meta, comprobando la distancia que guarda con su inmediato seguidor
Momentos despues de la carrera, meditando cuando ya se siente triunfador
Pero no podemos olvidar el instante más emocionante, cuando escucha el himno nacional de su país.
Estas dos últimas semanas me han servido para comprobar que he disfrutado fotografiando deportistas en plena acción. Llevo más de 30 años haciendo fotos, y siempre encuentro nuevos motivos para divertirme. Lo que más me llamó la atención de la prueba de patinaje fue el comprobar cómo los participantes devoraban los más de 42 kilómetros del maratón a apenas una hora, rodando a unos 40 km/hora. Con esta entrada pongo punto final a los Campeonatos del Mundo de Patinaje.
El pasado 6 de septiembre disfruté haciendo fotografías al equipo holandés durante un entrenamiento; en aquellos momentos “la organización” no imponía sus reglas y era libre de buscar el lugar y encuadre adecuado para captar las imágenes. Dos días después volví para fotografiar las carreras oficiales y todo eran vallas, obstáculos y espacios prohibidos; pero lo peor eran unos “seres humanos” vestidos con unas camisetas en las que se leía “organización”, y cuyo comportamiento era propio de matones de discoteca. El espectáculo sólo lo salvaban los deportistas y las delegaciones de los países participantes que, ajenos a las restricciones, sonreían por lo bien que lo estaban pasando en Gijón.
Reconozco que tiene que haber lugares reservados para los deportistas y para la organización, pero de ahí a colocar una vallas que impedían, en el mejor de los casos, acercarse a menos de 5 metros de la pista, me pareció muy exagerado. Si se pretende promocionar el patinaje de velocidad en este Campeonato Mundial para que sea deporte olímpico, difícilmente puede alcanzarse ese objetivo si se impide captar imágenes que colaboren a su difusión. Dejar en manos del “fotógrafo oficial” de la organización los momentos más estelares es un claro ejemplo de miopía mental. Las vallas a las que aludo pueden incluso verse reflejadas en las gafas de sol de este participante
Pero como lo mio es la fotografía, con el zoom 70/200 mm, que pude pude convertir en un 98/280 mm gracias a un accesorio que multiplica por 1,4 la focal, obtuve estas imágenes que, junto con algunas otras , me permiten completar el contenido de la galería publicada en www.fotosdeasturias.com
Podréis comprobar que me gustan los deportes al aire libre, y me alejo de aquellos excesivamente profesionalizamos. Y es que las mentes más sanas se localizan en quienes practican deportes de minorías en donde prima el sacrificio personal.
En estos últimos días han pasado muchas cosas que merecerían ser comentadas: la plena politización del nuevo Consejo General del Poder Judicial, el nuevo look de la Princesa de Asturias a costa de nuestros impuestos, los ridículos implantes veraniegos de nuestro Presidente del Congreso, los nuevos intentos de la “izquierda” para despenalizar definitivamente el aborto… Pero cuando el pasado domingo paseábamos por los alrededores de Gijón, por el cielo, y a bordo de parapentes, comprobamos como algunos seres humanos volaban en libertad, ajenos a las preocupaciones mundanas.
De inmediato preparé mi Canon 5D, que siempre me acompaña en momentos de asueto, decidí aparcar los “temas de actualidad”, y comencé a capturar algunas instantáneas con la sana envidia que me produce contemplar esos peculiares paracaídas desde los que puede contemplarse un paisaje espectacular.
Entre quienes presenciaban el espectáculo se encontraba un joven mexicano residente en Asturias, que esperaba su bautizo de aire. Por lo que decidí captar algunas secuencias de aquel momento que, siendo intrascendente para el resto de los mortales, pasará a formar parte importante de sus experiencias en la vida.
Comienza la aventura
Contemplando el parapente que le permitirá surcar el cielo
En pleno vuelo
Es posible que ese joven anónimo pueda verse a través de SInLaVeniA. Por mi parte completo estas fotos con una galería que acabo de publicar en fotosdeasturias.com. El largo fin de semana ha sido prodigo en actividades deportivas, y he disfrutado practicando mi afición favorita; tiempo habrá de comentar los temas de actualidad.
Moteros Astures ha organizado en Gijón la I Concentración Villa de Gijón, con un amplio programa de actividades y la invitación especial de dos mitos del motociclismo mundial: Kevin Schwantz y Mick Andrews. Y SInLaVeniA no perdió la oportunidad de acudir con su cámara para captar algunos momentos estelares.
Kevin Schwantz, que comenzó en el mundo del motociclismo participando en pruebas de trial y motocross, llegó a ser campeón del mundo en 1993 con la marca Suzuki, y fue uno de los pilotos más populares entre los aficionados debido a su estilo de pilotaje. En una entrevista publicada en el diario El Comercio lamenta que ahora ocurran cosas como “el que algunos pilotos ni se hablen”; criticando las actitudes de algunos pilotos actuales.
Por su parte Mick Andrews es una leyenda en el mundo del trial, siendo campeón de Europa a principios de los años 70, con una moto española marca OSSA. Con este motivo se sacó al mercado en 1972 una réplica denominada OSSA M.A.R. (Mike Andrews Réplica), que se ha convertido en una joya de las motos clásicas, y de la que hemos podido ver una muestra en Gijón, de la que su propietario parece sentirse muy orgulloso
Por mi parte os adelanto una pequeña muestra de retratos de participantes, En www.fotosdeasturias.com podeís ver el resto del reportaje en ésta galería.