Para justificar el rechazo al “contrato único” propuesto por las autoridades europeas, que sería tanto como añadir un contrato más a los ya existentes, Don Mariano ha tenido la genial ocurrencia de mostrarse “muy satisfecho” con su reforma laboral, cuyos catastróficos resultados han puesto en la calle en menos de un año a más de 700.000 trabajadores, que muy pronto superarán el millón. El hombre de los prolongados silencios tan solo se expresa en público para sentirse orgulloso de sus fracasos, y aprovecha ese momento de “lucidez” para insultar y ofender a las víctimas de sus desatinos neoliberales. Otra nueva decepción.
En 100 palabras
En 100 palabras: Rajoy “muy satisfecho” con la reforma laboral
En 100 palabras: “O me pagas la prótesis o te la quito”
Lo ocurrido al joven Adrián el pasado martes en un Hospital de Valencia, cuando una empleada de una ortopedia le retiró de su rodilla una prótesis que le habían instalado tras una intervención quirúrgico, por no poder pagar de inmediato 152 euros, es mucho más que una anécdota, y se convierte en un ejemplo de lo que puede llegar a ocurrir a partir de ahora como consecuencia del copago y de la privatización de la sanidad pública. Muy pronto, si nadie lo remedia, habrá sanidad para ricos y sanidad para pobres. Poner precio a la salud es vejatorio, injusto, discriminatorio, humillante…
En 100 palabras: De tal palo tal astilla
Dios los crea y ellos se juntan. Aznar, cuando en el 3/5/2007 recibía en Valladolid la medalla de honor de la Academia del Vino de Castilla y León, trató de ridiculizar las campañas de la Dirección General de Tráfico de un gobierno socialista, con un ”¿Y quién te ha dicho que quiero que conduzcas por mí?“; para añadir un “déjame que beba tranquilamente“. Hoy, justo cinco años después, Miguel Ángel Rodríguez, exportavoz del Gobierno de “Don” José María, era detenido por conducir su vehículo cuadruplicando la tasa de alcoholemia. Pero ¿qué podemos esperar de las conductas de estos ridículos impresentables?. NADA
En 100 palabras: Eduardo Madina, mi candidato
La caverna mediática se ha lanzado a su yugular, y eso es un excelente indicio de que le temen y resulta positivo para su futuro político. Es joven, sencillo, extrovertido, educado, dialogante, y con cierto carisma en formación. Ha sido víctima del terrorismo, y eso le ha hecho ser más fuerte para afrontar el futuro con sensatez y coherencia. Los suyos le aprecian, tiene pocos enemigos, y los votantes pueden verle como una alternativa esperanzadora. Puede convertirse en el símbolo de la nueva izquierda regenerada. Hay otras promesas posibles pero, de momento, Eduardo Madina es mi favorito en las encuestas.
En 100 palabras: ¿la herencia recibida?
El argumento utilizado por el gobierno para justificar los nefastos resultados de sus desafortunadas políticas no es creíble, ni siquiera por los suyos. Sin una sola medida para reactivar la economía, y con una reforma laboral que ha disparado el desempleo hasta límites inasumibles ya no es posible hablar de la herencia recibida, máxime cuando se acepta que la legislatura acabará con 1.300.000 desempleados más de los que había cuando Mariano Rajoy asumió el poder. Es un descalabro en toda arregla, que les debería hacer reflexionar si es ético y honesto continuar gobernando, cuando su fracaso es consecuencia de sus mentiras.
En 100 palabras: ¿Hasta cuándo vamos a admitir que nos sigan mintiendo?
La pasada semana Montoro y de Guindos nos aseguraban que no iban a subir los impuestos y que los recortes eran ya historia, llegando a insinuar que las cosas pronto cambiarían para mejor. Pero Don Mariano les ha enmendado la plana, anuncia nuevos recortes, pretende subir la edad de la jubilación, y afirma que este viernes no subirá los impuestos, que es tanto como decir que si lo hará en fecha próxima. La derecha no improvisa, simplemente juega con los ciudadanos, incluidos sus votantes, y con un descaro indecente nos sigue mintiendo, a sabiendas de que somos incapaces de reaccionar.
En 100 palabras: Isabel Pantoja versus la Infanta Cristina
La condena de Isabel Pantoja a una pena de 24 meses de prisión es un preludio de lo que le podría ocurrir a la Infanta Cristina, si verdaderamente la justicia fuese igual para todos, lo que pronto sabremos que no es así. Ambas son o han sido pareja de un hábil recaudador del dinero público por caminos oscuros o deshonestos, y ambas se han beneficiado de una manera u otra, de la recaudación obtenida por medios ilícitos. Sus situaciones son comparables, y ninguna puede alegar ignorancia, pero una es intocable y la otra no, y en eso la “justicia” las diferencia.






