El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía hace público unos días antes de las elecciones el contenido de una sentencia en la que se admite la objeción de conciencia en la asignatura de “Educación para la Ciudadanía”. No pasaría de ser una resolución judicial que gustaría más a unos que a otros, si no fuese porque la demanda fue presentada por un letrado designado por el Foro de la Familia, del que es Presidente Honorífico José Gabaldón López, quién a su vez es el padre de Enrique Gabaldón Codesido, magistrado ponente de la referida sentencia. Y con el Opus Dei como punto de unión entre unos y otros.
No soy quién para dudar de la preparación de Enrique Gabaldón Codesido, pero sí tengo legítimo derecho como ciudadano español de poner en duda su integridad profesional y su imparcialidad. Son demasiadas casualidades para hacernos creer que es una mera coincidencia involuntaria, y las dudas se agudizan cuando la presidenta de la Comunidad de Madrid, ya ha tomado como estandarte la sentencia para anunciar que permitiría la objeción de conciencia para el estudio de Educación para la Ciudadanía.
Si hubiesen verdadero interés en evitar este tipo de corruptelas, el Consejo General del Poder Judicial debería de abrir de inmediato una investigación para saber por qué el magistrado ponente no se abstuvo de intervenir en este procedimiento judicial, ante la sospecha fundada de interés directo y personal en su resolución.
Para situaciones como la que nos ocupa la Ley Orgánica del Poder Judicial establece en el artículo 219 como causas de abstención, o en su caso de recusación, los vínculos familiares con las partes (en este caso con el Presidente de Honor del Foro de la Familia, que es el que patrocina el procedimiento contencioso-administrativo planteado), así como el interés directo o indirecto en el pleito. Cualquiera de estas causas sería suficiente para que el propio magistrado decidiese abstenerse.
La sentencia, por estas circunstancias comentadas, me parece escandalosa, y dice muy poco de nuestra Administración de Justicia. Estoy convencido de que el Tribunal Supremo la revocará, dejando sin efecto la objeción de conciencia. Pero el mal ya está hecho, para disfrute de los políticos más reaccionarios de nuestro país.
Son incorregibles; los dirigentes del PP, que representan a la derecha más reaccionaria, crispante y xenófoba de toda la democracia han perdido definitivamente los papeles; y lo hacen a través de su fundador y presidente de honor Don Manuel Fraga Iribarne, quien, al referirse al “libro blanco” del PSOE, que contiene todas sus promesas electorales para los próximos años, ha afirmado que quiere una copia “para usarla como papel higiénico“. Es muy posible que necesite más de una copia si pretende usarlo, a partir del 9 de marzo, durante los cuatro próximos años que le esperan de oposición. Por mi parte le cedo mi ejemplar; y si su trasero tiene mayor capacidad de análisis que su cabeza, quizás al usarlo aprenda algo positivo, ya que con sus afirmaciones demuestra que es incapaz de vivir en democracia si no es ostentando el poder. Fraga no ha olvidado su pasado durante la época de la dictadura, en la que ejerció de censor de la libertad de expresión cuando era Ministro de Información y Turismo, y de represor de las libertades siendo Ministro de la Gobernación; suya es la famosa frase “la calle es mía”, cuando justificaba las represiones contra las manifestaciones populares.
Lo triste es que Fraga es el ejemplo viviente de un pasado que muchos dirigentes del PP quieren revitalizar. Me recuerdan a la película “Los Muertos Vivientes”, al pretender reencarnarse en sus propios cuerpos para regresar al presente y dirigir nuestro futuro, cuando son el pasado ya superado.
Tengo el presentimiento de que la fecha del 9M pasará a la historia, y será el principio del fin de muchos políticos conservadores. España necesita una regeneración democrática, y estamos a punto de conseguirla gracias a las urnas. Sólo falta que acudamos TODOS a votar para definir y resolver nuestro futuro.
(Recomiendo la lectura de un artículo de Manolo Saco en PÚBLICO. Podrán saber como los españoles rozábamos nuestras nalgas con las tersas mejilla de Doña Carmen Polo de Franco)
El Tribunal Superior de Justicia de Asturias emitió el pasado 11 de febrero siete sentencias en las que respalda la obligatoriedad de la asignatura de “Educación para la Ciudadanía”, por entender que no incumple ningún principio constitucional ni va contra la libertad de conciencia y convicciones morales. Con ello el TSJA desestima los recursos contencioso-administrativos interpuestos por siete padres de alumnos, y con ello rechaza que exista derecho a la objeción de conciencia para cursar la asignatura.
Las normas y valores que rigen nuestra sociedad están sometidas a una crisis permanente. Con esta web se pretenden fortalecer los principios de solidaridad, colaboración, consenso y respeto a la libertad.
Sería muy recomendable para los políticos; por el momento me conformo con recomendarla a todos vosotros.
El pasado 2/1/2008 publicaron una entrada titulada “Así “suena” Educación para la Ciudadania“, en la que se hace referencia al contenido del primer manual publicado para la asignatura, en el que se destacan temas como los derechos humanos, la contaminación, la tortura, los derechos de las mujeres, el cambio climático, la inmigración. ¿Por qué se opone la Iglesia Católica a que se imparta la asignatura? No es entendible, y menos que nos vengan a dar lecciones de moral personas que justifican u ocultan las inmoralidades de quienes componen la jerarquía eclesiástica.
Como afirmó hoy Zapatero, en contestación a la posición de los obispos, TODOS LOS CIUDADANOS TIENEN LOS MISMOS DERECHOS, sean o no creyentes. Lo que le preocupa a la jerarquía eclesiástica es perder sus privilegios. Pero me pregunto, ¿por qué tenemos que soportar los no creyentes que parte de nuestros impuestos se destinen a llenar sus estómagos, cuando nada les tenemos que agradecer?
Cada vez se hace más necesario recordar a los católicos “creyentes” y “practicantes” que cumplan con los diez mandamientos; y no es excusa que tengan la facultad de arrepentirse de sus pecados una vez cometidos.
Tradicionalmente en España la Iglesias católica siempre ha “presumido” de querer dar ejemplo a los herejes de cómo deben comportarse en sociedad. Y para ello nada mejor que enarbolar el contenido de los “Diez Mandamientos”, para indicarnos lo que podemos y no podemos hacer los demás, que no somos ni creyentes ni practicantes.
Segunda parte de la Lección Magistral del Juez Emilio Calatayud Pérez, que imparte durante una de sus intervenciones en unas “Tertulias Educativas” organizadas por la Comunidad de Madrid en el año 2006.
La Educación para la Ciudadanía es una nueva asignatura obligatoria en nuestro sistema educativo que ya se imparte con normalidad en varias comunidades autónomas. Aunque está prevista para impartirse en edad escolar, puede hacerse extensiva a todas las edades. Por eso con esta entrada inauguro una nueva sección en SInLaVeniA.com, dedicado a la “Educación para la Ciudadanía” para adultos.
Y que mejor que comenzar con la primera parte de una Lección Magistral del Juez Emilio Calatayud Pérez, que imparte durante una de sus intervenciones en unas “Tertulias Educativas” organizadas por la Comunidad de Madrid en el año 2006. Su visionado es altamente recomendable; con un verbo demoledor este padre de familia da una lección magistral sobre lo que implica tener hijos