Arias Cañete, el hombre del chascarrillo fácil, no digiere la derrota

por | 10 marzo 2008

Es posible que se haya empapizado con el desayuno que le ha servido un camarero inmigrante, de esos que dice han deteriorado la calidad de nuesta hostelería; o que haya dormido mal por no haber asumido los resultados electorales; o -aunque lo veo muy improbable- que se hubiese levantado con el pie izquierdo. Pero lo que parece evidente es que Arias Cañete, el hombre del chascarrillo fácil, ha digerido mal la derrota del PP, y comienza la semana profiriendo improperios que denotan falta de talante democrático.

Atribuir el triunfo del PSOE, sin mirar a la cámara, «al voto de la izquierda radical y del nacionalismo separatista» es un exabrupto impropio de un político en activo; y pienso que lo mejor que haría sería seguir el mismo camino que con discreción tomará Rajoy en los próximos días, que no será otro que apartarse de la política definitivamente.

Lo curioso es que, como buen exponente de la derecha más conservadora de este país, Arias Cañete no piensa en retirarse, y se escuda en San Ignacio de Loyola cuando afirma que «en tiempos de tribulación, no hacer mudanza«.

Sr. Arias Cañete la crispación se ha acabado en este país. No siga por este camino, que le puede conducir al retiro involuntario y forzoso; los españoles han decidido en las urnas que personas como usted no son convenientes para una sana convivencia.

Share