Zapatero: «Gobernaré para todos pensando en los que no tienen de todo«
Zapatero ha ganado de nuevo, y con un respaldo suficiente para poder gobernar con más comodidad. Los previsibles 169 diputados obtenidos, al margen de reflejar una importante mejoría de 5 diputados con respecto a los resultados de hace cuatro años, despejan todas las dudas sobre la legitimidad de Zapatero para gobernar, y alejan la crispación que hemos tenido que soportar durante la última legislatura.
El PP demuestra claramente su fortaleza, pero es el gran derrotado, dado que con sus 153 escaños no tiene margen alguno de maniobra para impedir que los socialistas gobiernen con mayor comodidad; y, lo que es más importante, deberán de desterrar la idea de utilizar la crispación para hacer oposición. Ya no tienen ninguna justificación para dudar de la legitimidad democrática de la nueva victoria de Zapatero, como lo hicieron hace cuatro años.

Al margen de que los partidos minoritarios han sufrido las consecuencias de la bipolarización de la campaña electoral, los grandes derrotados son:
–IU más por la pérdida de número de diputados que de votos; es el partido que más perjudicado sale por la aplicación de la Ley Electoral (no parece justo obtener más votos que CIU y sólo una quinta parte de los diputados de esta formación política). Y Llamazares ya ha confirmado su dimisión como coordinador de IU.
–PNV que ha perdido un diputado, y muy previsiblemente deberá de olvidarse, al menos por unos años, de su discurso separatista; ya no son determinantes para nada, y si quieren tener protagonismo a nivel nacional deberán de ser más humildes y olvidarse de convocar el prometido referéndum.
–ERC que pasa de 8 a 3 diputados, perdiendo toda opción de protagonismo en el Congreso de los Diputados. No cuenta, ni es necesario para gobernar en Madrid, y su derrota puede resultar un preludio de lo que puede acontecer en Cataluña a medio plazo.
Es llamativo comprobar como el PP se ha pasado 4 años llamando radical a Zapatero por su amistad con los nacionalistas radicales y sin embargo, y gracias a la política del PSOE, han sido los grandes derrotados.
Me ha gustado el discurso inicial de Zapatero, que ha dedicado sus primeras palabras a las recientes víctimas del terrorismo de ETA. Y me ha disgustado la primera intervención de Rajoy, que tan sólo se dirigía a sus hooligans, que le aplaudían, y no tuvo la delicadeza de acordarse de la última víctima de ETA, quizás pensando que si lo hacía el público que le escuchaba en la calle manejaría el insulto para descalificar a ZP.
¿Pronósticos para los próximos días?; auguro un acercamiento a CIU, como principal fuerza de apoyo a la investidura y a la nueva legislatura; pero que no piensen los catalanes que lo tienen fácil. Ahora Zapatero tiene la posibilidad de escoger socios para gobernar, y no sería descartable conseguir el apoyo conjunto del PNV e IU.
Por cierto, se acaba de confirmar la mayoría absoluta del PSOE en la Comunidad Autónoma de Andalucía, así como la victoria de la izquierda en la primera vuelta de las elecciones municipales francesas, con un 47,5% de los votos frente al 40% del centro-derecha, en parte debida a la pérdida de popularidad de Sarkozy.
«Es socialista la niña de Rajoy«, gritaban los militantes y simpatizantes del PSOE cuando esperaban la intervención de Zapatero. Y lo es gracias a la importante movilización de la izquierda, que ha sabido estar una vez más a la altura de las circunstancias, especialmente en Cataluña en donde el respaldo electoral, con 25 diputados, ha sido determinante para la nueva victoria.







