El Tribunal Superior de Justicia de Asturias emitió el pasado 11 de febrero siete sentencias en las que respalda la obligatoriedad de la asignatura de «Educación para la Ciudadanía», por entender que no incumple ningún principio constitucional ni va contra la libertad de conciencia y convicciones morales. Con ello el TSJA desestima los recursos contencioso-administrativos interpuestos por siete padres de alumnos, y con ello rechaza que exista derecho a la objeción de conciencia para cursar la asignatura.
Aunque inicialmente el TSJA había suspendido como medida cautelar la obligatoriedad para los siete alumnos, se pone fin a la temporalidad de esa decisión provisional, con las resoluciones definitivas ahora dictadas, por lo que los alumnos deberán de incorporarse de inmediato a la clase de «Educación para la Ciudadanía», y si es necesario tendrán que hacer «horas extras» para recuperar el tiempo perdido.
A destacar como muy importante en el contenido de estas sentencia la circunstancia de que se reconoce el derecho del Estado a regular las materias y contenidos de la enseñanza, independientemente de las convicciones morales de cada persona; dejando muy patente que ni la regulación jurídica ni los contenidos de la asignatura vulneran derechos fundamentales, y recordando que la Ley Orgánica 2/2006, por la que se incluye en el currículo escolar la asignatura de «Educación para la Ciudadanía», textualmente mantiene que sus contenidos «…no pueden considerarse alternativos o sustitutorios de la enseñanza religiosa...» y «…no entran en contradicción con la práctica democrática que inspira la vida escolar…».
Estas resoluciones consagran y refuerzan las tesis ya mantenidas por otros Tribunales Superiores de Justicia en la misma dirección, por lo que parece evidente que existe una corriente jurídica unánime en contra al derecho de objeción de conciencia en esta materia; y como ha afirmado José Luis Iglesias Riopedre, Consejero de Educación y Ciencia del Principado de Asturias, «esto es un avance, y unidas a las sentencias que se han producido en Cataluña, se deduce que las restantes -reclamaciones- también serán rechazadas».
El Foro Español de la Familia, el PP y los obispos se opusieron desde un principio de forma radical a que se impartiese la asignatura de «Educación para la Ciudadanía»; aunque la postura en la iglesia católica no ha sido unánime, dado que como afirmaron los colegios religiosos a través del Secretario General de la Federación Española de Religiosos de Enseñanza (FERE-CECA), «Objetar a Educación para la Ciudadanía no tiene sentido«.
Las organizaciones sociales contrarias a «Educación para la Ciudadanía» han fracasado de forma estrepitosa en el boicot planteado para evitar que se impartiese la asignatura. Inicialmente anunciaron que había 15.000 objeciones de conciencia, que se redujeron a 84 cuando se supo las que efectivamente se formalizaron por parte de padres de alumnos que estaban obligados a asistir a su enseñanza. Y ante la evidencia de la derrota, Benigno Blanco, por carecer de otro recurso retórico para justificar una situación no deseada, llegó a afirmar que «Hay que tener el coraje de Gandhi o de Martín Luther King para hacer frente a las amenazas y coacciones con las que el Estado intimida a las familias«.
Por mi parte le diría al Sr. Blanco, tan «defensor de la legalidad», que las amenazas y coacciones, de existir, deben de denunciarse por ser materia delictiva, y que no es preciso convertirse en héroes para ser consecuentes, simplemente es necesario acudir a los Tribunales de Justicia, esperar a la decisión de éstos, y acatar la resolución definitiva, con todas sus consecuencias. Así de fácil y de sencillo.
Don Benigno Blanco llegó a afirmar que la referida asignatura solo creará tensión y problemas a las familias, ya que es incompatible con la democracia, insinuando igualmente que existe riesgo de manipulación ideológica. Por mi parte le diría al Sr. Blanco que: no comparto su idea idílica de la familia, por cuanto va unida a la doctrina de una concreta religión sectárea, y camina de la mano de la ideología de la derecha más rancia y trasnochada de este país, encarnada en el PP; tengo serias dudas sobre que su concepto de la democracia sea compatible con el resto de todas las ideologías que coexisten en nuestra sociedad; y si quiere hablar de manipulación, basta con que recuerde la asignatura de Formación del Espíritu Nacional (FEN) que le fue impartida en su época de estudiante, y que parece no haber criticado nunca. Sr. Blanco «Educación para la Ciudadanía» no ataca a la libertad; lo que si hace Vd. con sus alegatos ultraconservadores es pretender impedir la libertad de los demás.
Don Mariano Rajoy ha anunciado recientemente que de ganar las elecciones suprimirá «Educación para la Ciudadanía»; opta por políticas populistas represivas, cuando anuncia que rebajará la edad penal hasta los 12 años, y descarta la política preventiva, que precisamente consiste en formar a nuestros niños, desde muy temprana edad, para que sepan vivir en sociedad con respeto y bien formados. Afortunadamente es más que probable que pierda las elecciones, y las resoluciones judiciales ya dictadas servirán para impedir que, cuando se establezca como obligatoria en Comunidades gobernadas por el PP, se vuelva a obstaculizar su enseñanza con el uso de los Tribunales de Justicia, que ya han hecho sus deberes.
(el pasado mes de junio de 2007 tuve ocasión de pronunciarme sobre la asignatura de «Educación para la Ciudadanía» en SInLaVeniA.com; el artículo publicado en www.elplural,com podéis localizar aquí)
(publicado en www.elplural.com aquí).






