«El Severo me duele» (2ª parte)

por | 7 febrero 2008

En el primer razonamiento jurídico del Auto de 21 de enero de 2008, se afirma que «No puede predicarse que los médicos, conscientemente sedaran al paciente para causarle la muerte, ni tampoco que le prescribieran tales fármacos, sin conocer sus consecuencias letales, sino entendiendo que los pacientes morirían en muy corto espacio de tiempo y que debían mitigar sus dolores, decidieron la sedación.» Hoy, como continuación al reportaje «El Severo me duele», podremos dos nuevos vídeos.

 

La sedación termina es un procedimiento médico bien definido, aceptable ética y jurídicamente y que, debidamente practicada, es una medida recomendable en situaciones de enfermedad terminal y en los últimos días, cuando no hay posibilidades terapeúticas, y en situaciones de sufrimiento insoportable no controlable y en los que se prevé una muerte próxima.


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