
Bush hunde las bolsas; su plan de choque contra la recesión se considera insuficiente por los expertos, y es más que probable que ni siquiera la bajada de los tipos de interés pueda impedir un periodo negro para la economía estadounidense, con la consiguiente repercusión en el resto del mundo, ya que el contagio del miedo y el pesimismo puede producir un efecto dominó negativo en la economía mundial.
Pero ¿cuales son las causas que originan la anunciada recesión? Parece ser que la principal en los EEUU ha sido la proliferación de las hipotecas basura, también conocidas como hipotecas de alto riesgo al ser las que se conceden a clientes de muy escasos avales o de poca solvencia demostrada; y la pérdida del poder adquisitivo produce el inmediato impago de aquellas, sin que los bancos puedan resarcirse del reintegro del dinero prestado. Parece evidente que en España no se conceden hipotecas basura, y de ello pueden dar constancia los españoles que las han solicitado, y que para conseguirlas han tenido que demostrar suficiente solvencia o presentar los avales necesarios; pero las situaciones se contagian, y nadie desconoce la importancia de la economía estadounidense a nivel mundial.
Pero existe una causa indirecta que ha tenido una influencia decisiva en el aumento desmesurado de los precios y la consiguiente pérdida del poder adquisitivo: la subida continua y desmesurada del precio del petróleo, que no ha parado de elevarse desde que en marzo de 2003 comenzó la guerra de Irak. Parece evidente que el trío de las Azores tuvo una influencia decisiva para el desencadenamiento de la crisis mundial; aunque la industria armamentista de los EEUU, controlada en su mayor parte por amigos de Bush, ha obtenido importantes ganancias en los últimos años.
Bush, cuyo crédito personal es nulo en la actualidad, en lo económico no acierta ni cuando se equivoca. El amigo de Aznar y del PP se ha convertido, con su incapacidad de afrontar la crisis, en el peor enemigo del resto del mundo, y en el principal culpable de que todo esto esté sucediendo.
En estas condiciones pretender culpar a Zapatero de la crisis económica que se avecina constituye una osadía. Por eso, y porque conocemos las verdaderas causas que originan las fuertes caídas de la Bolsa y la desconfianza de los inversores, debemos de recordar que fue el PP quién se plegó desde siempre a las exigencias de Bush, y ahora tiene que pagar las consecuencias de su servilismo.
Pero Solbes sigue manteniendo el optimismo prudente y la espera de que todo esto pase pronto, dado que la situación económica de España y de Europa es lo suficientemente solvente como para superar las adversidades. Tan solo debemos de mantener el optimismo y no dejarnos llevar por el mensaje del miedo.
El PP pretenderá rentabilizar en provecho propio la crisis económica, y no tendrá prejuicios para transmitir desasosiego hasta el 9 de marzo. Pero ¿es la derecha la solución para resolver los problemas económicos, cuando ha sido la nefasta política de Bush la causa-origen de la situación actual?. Si los socialistas son capaces de saber transmitir lo que realmente está ocurriendo y cuales son sus verdaderos responsables, es factible que la crisis económica pueda volverse contra el PP y pasarle incluso factura en las próximas elecciones generales.








