ELECCIONES 2008: Esperanza Aguirre no tiene futuro… (publicado en www.sinlavenia.com)

por | 31 enero 2008

elplural.comLo ocurrido con Gallardon la ha puesto definitivamente al descubierto; y ahora todos los españoles conocen su forma de actuar y, lo que es peor, que carece de escrúpulos para tratar de conseguir sus objetivos. El «todo vale» forma parte de su comportamiento habitual, y lo demuestra día a día.

Los que todavía tenemos memoria recordamos el episodio ocurrido en el «Caso Tamayo y Sáez»; la izquierda había ganado las eleccciones en la Comunidad de Madrid, pero dos diputados electos del PSOE traicionaron a su partido, y las elecciones tuvieron que repetirse; Esperanza Aguirre negó tener relación alguna con los tránsfugas, el Fiscal Sr. Cardenal se encargó de impedir cualquier investigación judicial, y en la actualidad seguimos pendientes de saber lo que realmente pasó.

La exministra de la incultura, como muchos la denominaron cuando estuvo al frente del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes durante el primer mandato de José María Aznar, se ha convertido en una mujer fría, calculadora, manipuladora, caprichosa, cínica y prepotente, muy prepotente; pero ha sabido rodearse de fieles servidores que le cubren las espaldas y le complacen en todos sus antojos.

Lo ocurrido con Gallardón la pasada semana en una primera lectura le convierte en la triunfadora de un pulso contra su peor enemigo en política; pero pronto se ha desvanecido su posición de privilegio, cuando ha despertado muchos recelos incluso entre los suyos. Y Esperanza Aguirre debe de tener muy presente que el apoyo con el que cuenta en Madrid no será el mismo que en el resto de España. En estas condiciones resulta poco factible que pueda convertirse en la lider del partido de la oposición, tras el fracaso más que evidente que el PP y Rajoy sufrirán el próximo 9 de marzo. Y en su contra juega la «sospecha» de que Gallardón es el preferido de Aznar para sustituir a Rajoy, no por razones ideológicas sino familiares, ya que Don Jose María vería con muy buenos ojos que Ana Botella se convirtiese en alcaldesa de Madrid.

Lo último sucedido en Madrid, con el archivo de la causa penal bautizada como «Caso Leganés», juega claramente en su contra. Y es una demostración más de que el juego sucio forma parte del día a día de su actuar. Amparándose en una denuncia «anónima», criminalizó el correcto actuar de un grupo de médicos del Hospital Severo Ochoa de Leganés, con la finalidad de desprestigiar la sanidad pública, y tratar de privatizar los centros madrileños. Esperanza Aguirre actuó desde un principios con evidente mala fe, y con el pleno conocimiento de que las acusaciones vertidas eran falsas, lo que la descalifica en lo personal y como política.

Su codicia por alcanzarlo todo a cualquier precio ha convertido su ambición en negativa, por cuando sus aspiraciones se asientan sobre una personalidad con déficit narcisista en donde el ser, el parecer o el tener más son una compensación de profundos sentimientos de inferioridad, envidia o rivalidad. Y de esto ya nos hemos dado cuenta la mayoría de los españoles.

(publicado aquí en www.elplural.com)

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