Rajoy aparenta «castigar» por igual a Gallardón y a Esperanza Aguirre, al afirmar que ni uno ni otro irán en las listas para el Congreso.

Pero el anuncio encierra un engaño intencionado, dado que tan sólo el Alcalde de Madrid podía aspirar a un puesto para el Congreso, ante la incompatibilidad legal de que pudiese hacerlo la Presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid , que sólo podría ser incluida como candidata al Senado; pero se dice que amenazó incluso con dimitir.
La inclusión de Manuel Pizarro -cercano a Esperanza Aguirre- como número dos en la lista por Madrid, hacía pensar que Gallardón sería excluido, lo que ahora se confirma oficialmente.
Con este anuncio Esperanza Aguirre, que encabeza la línea ultraconservadora del PP bajo la batuta de Don Jose María Aznar, consigue lo que se proponía: impedir que Gallardón estuviese bien colocado cuando, ante una previsible derrota del PP en las próximas elecciones, fuese necesario buscar sustituto a Rajoy para encabezar el partido.
Gallardón ha sido nuevamente humillado por el PP, y ha perdido su última oportunidad para aspirar a encabezar una nueva derecha menos intransigente, y con aspiraciones de aproximarse al centro político.
Repasando en la hemeroteca de «SInLaVeniA», he localizado un artículo publicado el 5 de septiembre de 2007, en el que, bajo el titulo «Gallardón no es lo que parece» , afirmaba que «carece de personalidad suficiente para imponerse ante el partido«; para añadir posteriormente que «un político que aspira a todo no puede quedarse siempre a medias; con ello su posición se deteriora paulatinamente, y sus aspiraciones futuras se debilitan con el tiempo«.
Y precisamente el tiempo es lo que me ha dado la razón. La sombra de Aznar sigue moviendo los hilos del PP, y en especial de su marioneta preferida, el Sr. Rajoy.
Ultima hora: Parece ser que Gallardón ha decidido abandonar la política después del 9 de marzo. ¿Saben quién es la sustituta legal?, Ana Botella. Todo queda en casa y la ultraderecha aspirando al poder supremo.









