La República de Eslovenia, que hace frontera con Italia, Austria, Hungría y Croacia, preside desde el pasado 1 de enero el Consejo de la Comunidad Europea. Sin embargo es un país desconocido para la mayor parte de los ciudadanos europeos.
Durante el mes de agosto de 2004, procedentes de Italia y con destino a Hungría, cruzamos Eslovenia y nos detuvimos durante tres días en su capital, Ljubljana, una perfecta combinación del encanto del viejo mundo y del ocio moderno. Es una ciudad muy accesible, tranquila, moderna y con historia, agradable para visitar, y en especial ordenada, muy ordenada.
El domingo 15 de agosto de 2004 visitamos el rastro que se celebra en el paseo que transcurre junto al río Ljubljana, que cruza el centro de la ciudad. Y las fotografías que os dedico son clara demostración del orden que impera en la mente de sus habitantes, y demuestra que forman una sociedad moderna, culta y con mucho futuro


Este es el anticipo de otras galerías que publicaré sobre Eslovenia y su capital. Merece la pena conocer un poco más este país, y que mejor que a través de la fotografía.










