Mi ignorancia en analizar estrategias y maniobras empresariales a gran escala es total. Con altas posibilidades de equivocarme, pero aplicando el sentido común, que en muchos casos deja de ser común cuando las grandes empresas se mueven exclusivamente por intereses económicos, me atrevo a exponer un análisis cronológico de lo sucedido en los últimos meses:
–1º) Gas Natural lanza una Opa contra Endesa, controlada por el PP a través de Caja Madrid y de su Presidente Don Manuel Pizarro. El PP se escandaliza, como es habitual, y afirma que es una maniobra del Gobierno para apoyar a los catalanes, e incluso la llega a relacionar con el Estatuto Catalán. Manuel Pizarro se siente personalmente perseguido, y se convierte en un «defensor» de los accionista y de los trabajadoras frente al ataque que supone la Opa hostil de Gas Natural, llegando a afirmar que «no seré nunca empleado de la Caixa». Tales posiciones forman parte del anticatalanismo del PP por motivos puramente electorales.
–2º) El PP anima a E.ON para que lance una contraopa sobre Endesa con la intención de dejar fuera de juego a Gas Natural, bajo el lema «antes los alemanes que los catalanes»; e incluso critica el intervencionismo del Gobierno en contra de la Opa de E.ON. Y muchos españoles, durante meses, nos preguntamos en silencio por qué el PP, tan defensor de la patria, se convierte en defensor de los intereses de una empresa alemana.
–3º) Poco a poco vemos como la Opa de E.ON se va desinflando, e incluso Caja Madrid, controlada por el PP a través de Esperanza Aguirre, no se atreve a mover ficha esperando nuevos acontecimientos. Y surge una nueva OPA, que nada gusta al PP, pero que es bien vista por el Gobierno, por parte de Enel (empresa pública italiana) y Acciona (empresa española), que aparentemente resulta vencedora al retirarse E.ON tras su evidente fracaso.
–4º) Resulta curioso que el PP, con boca pequeña, pida el intervencionismo del Gobierno para impedir que Endesa sea controlada por capital italiano, cuando fue el propio PP quién criticó el intervencionismo inicial del Gobierno y se convirtió en defensor de la Opa de E.ON; cada vez entiendo menos el «patriotismo» de nuestra derecha, que parece moverse solo por intereses económicos.
–5º) E.ON pacta con Acciona y Enel una salida airosa para disimular su fracaso, y el Ministro de Industria Joan Clos considera aceptable el pacto; personalmente creo que el gran triunfador es nuestro Ministro de Economía, el Sr. Solbes, que ha estado en la sombra pero siempre «actuando»; y el PP no se ha salido con la suya. Pero los últimos capítulos no están escritos, dado que E.ON, que dispone de dinero en metálico para invertir, apuesta por convertirse en una de las tres principales eléctricas españolas. ¿Que empresa intentará comprar ahora?; pronto lo sabremos. Lo que parece evidente es que Manuel Pizarro queda tocado y marginado.
Pido perdón a los entendidos por escribir sobre lo que no entiendo; pero me apetecía.. Y es posible que no me equivoque del todo.







