La fotografía se hace partir de la luz; con ausencia de luz no podemos captar una imagen con la cámara. El elemento determinante de la aparición del color es la luz. Pero el color no tiene existencia material, es apenas una sensación producida en ciertas organizaciones nerviosas por la acción de la luz sobre el órgano de la visión; su aparición está condicionada a la existencia de dos elementos: la luz (actuando como estímulo), y el ojo (aparato receptor). Bastan tres colores (rojo, verde y azul) para obtener todos los demás mediante superposiciones.
Se dice que los colores menos saturados transmiten sensaciones tranquilas y suaves y por el contrario los colores más saturados transmiten tensión. Pero no estoy muy de acuerdo con esta teoría; me gustan los colores saturados, que me transmiten fuerza, energía, optimismo…. y en fotografía trato de obtenerlos, sin exagerarlos; aunque mi congénito daltonismo en muchas ocasiones me puede jugar una mala pasada.
Las fotografias que expongo a continuación son fragmentos aislados de la obra pictórica de Agustín Ibarrola, denominada «Los Cubos de la Memoria», que cubre los bloques de hormigón que forman la escollera del puerto de Llanes (Asturias); en mis galerias de www.fotosdeasturias.com podéis visualizar una pequeña muestra de esta importante obra, que su autor considera como la más importante de las que ha realizado.










