

Después de desayunar en el Toshari Inn, salimos temprano para entrar de nuevo por la Puerta Andersson; nuestra intención es visitar de oeste a este el Etosha National Park por la Puerta Von Lindesquist.
Etosha es el parque ideal para aquellos a los que conducir un 4×4 entre animales salvajes no les resulta tedioso. Los caminos se hallan salpicados de charcas (la mayoría mantenidas artificialmente, debido a la gran sequía que suele padecer esta zona), a las cuales los animales acuden sistemáticamente a saciar la sed que provoca un terreno árido y sin apenas lluvias durante la época seca. Entre charca y charca el espectáculo no es demasiado gratificante, y en las horas de más calor difícilmente pueden encontrarse animales por el camino. En estas dos fotos varios ejemplares de orix, avestruces y springbok comparten una charca
Un orix nos mira fijamente mientras pasamos

Mientras observamos el elegante caminar de una jirafa
Un grupo de Kudus juegan bajo la atenta mirada del jefe de la manada
Y por último, para no cansaros con tan foto de animales os pongo a un grupo de elegantes cebras
Y a un numeroso grupo de springbok, junto a un ñu (en latín connochaetes taurinus).
Como despedida, y fue el único, vimos un león
Después de atravesar el Etosha Park de oeste a este, comiendo a mitad de camino en Halali, al atardecer llegamos a Namutoni, y salimos del Parque por la Puerta Von Lindesquit, para dirigirnos a pernoctar al Mokuti Lodge, considerado como uno de los mejores alojamientos de Namibia; aquí podeis ver nuestro bungalow. La cena, de buffet, fue extraordinaria, y pudimos probar carne de orix, de kudu, y de avestruz, entre otros manjares. Mañana volveremos a visitar el Etosha National Park.
















