Nunca pensé que «Don» Mariano pudiese superar la miseria mental de José María Aznar, que poco a poco se ha convertido en enemigo de todos los españoles que mantenemos el sentido común. Pero ayer, envalentonado ante el Foro de Ermua, lo consiguió, al considerar como «milagrosa» que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado conservasen su capacidad operativa frente a ETA, lo que supone un insulto directo a la profesionalidad y buen hacer de la policía española; no recuerdo haber visto una unanimidad tan firme de los sindicatos policiales, que de inmediato le exigieron una rectificación; si bien ésta nunca se producirá ya que quien es capaz de una bajeza moral de tal calibre, cerebralmente está incapacitado para rectificar. Ya no sabe lo que dice, y en su huida hacía adelante ya ha perdido hasta su propia sombra.
Pero lo lamentable ya no es lo que dice, por grave que esto sea, sino lo que piensa o lo que espera se produzca. Y es que Rajoy, que no puede vivir políticamente sin ETA, parece confiar en que se produzca un atentado en las próximas fechas, que es posible no pueda evitarse a pesar de la eficacia demostrada de nuestra policía; todos sabemos que matar es fácíl (y si no que se lo pregunten a Bush), y pueden desactivarse algunos atentados, pero no todos.
Rajoy, en potencia, en su situación de enajenación mental -esperamos que transitoria-, preso de sus miserias, puede llegar a convertirse en un supuesto delincuente, al sentirse ofendido por la eficacia de la policía, y confiar en aquello que ya hemos dicho y no queremos repetir.
Con el triunfo de Sarkozy, Rajoy sacó pecho y quiso parecerse a él, pero su estatura física ni siquiera puede hacer sombra a la estatura política del Presidente francés.
La mezquindad del Sr. Rajoy no tiene límites; ya ha conseguido superar a Aznar. ¿Ya no queda gente en el PP con sentido común que pare esta debacle? ¿Donde están?.








