Visitamos el templo budista del Borobudur, en busca del nirvana

por | 4 octubre 2008

Situado en la isla de Java (Indonesia) el templo de Borobudur , en forma de pirámide y con una altura de 120 metros, es el monumento budista más grande del mundo; rodeado de numerosos volcanes, alguno de ellos en activo, está dividido en tres segmentos que representan las diferentes etapas budistas que es preciso superar para alcanzar el nirvana. Mientras ascendemos rodeándolo y caminando en el sentido inverso a las agujas del reloj podemos contemplar los bajorrelieves que decoran sus paredes así como más de 500 estatuas de buda, hasta llegar a lo más alto en el que se ubica una enorme pagoda que representa  el nirvana o liberación espiritual.

En el budismo el nirvana representa «una condición donde no hay tierra, ni agua, ni aire, ni luz, ni espacio, ni límites, ni tiempo sin límites, ni ningún tipo de ser, ni ideas, ni falta de ideas, ni este mundo, ni aquel mundo. No hay ni un levantarse ni un fenecer, ni muerte, ni causa, ni efecto, ni cambio, ni detenimiento».  Los budistas creen que toda persona debe de pasar por un proceso de nacimiento  y renacimiento hasta que llega al estado del Nirvana, en donde tiene lugar la extinción de la existencia; es el fin del sufrimiento, un estado donde no hay deseos y la conciencia individual llega a su fin. Quizás en el mundo occidental es difícil de entenderlo.

Durante un viaje que realizamos a Indonesia, el 20 de agosto de 1999 visitamos el Borobudur y ascendimos en busca del Nirvana,   hacia un lugar donde se pone punto final a nuestra existencia para el comienzo de una nueva vida; pero ¿cual?. Cada religión tiene su segunda vida, pero ¿es la misma?. ¿realmente existe?

Sólo podremos resolver nuestras dudas cuando lleguemos a nuestro fin; pero pienso que existen seres humanos especiales que son merecedores de recibir el premio de una segunda vida.

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