Curso de Educación para la Ciudadanía en SInLaVeniA

por | 23 septiembre 2008

Ciudadanos somos todos, sin distinción de raza, religión, sexo o edad. Y todos tenemos el derecho a adquirir una formación adecuada para saber convivir con los demás, y la obligación de asumir un compromiso con la sociedad en la que vivimos, basado en el respeto mutuo, con independencia de las creencias e ideología de cada uno. No hay convivencia sin respeto mutuo, ni respeto sin formación ciudadana.

Quizás porque es más fácil de manejar la ignorancia y la docilidad derivada del desconocimiento, un sector de la sociedad, ultraconservador y muy próximo al sector más rancio de la Iglesia Católica, se empeña en poner dificultades para que nuestros jóvenes se formen adecuadamente, a sabiendas de que el conocimiento les aleja de las posturas más retrógradas y reaccionarias. Y por eso tratan de intoxicarnos con los «males» de una asignatura que sólo produce beneficio para la sociedad, llegando incluso a inventarse lo que no se dice en sus textos. La mentira ha sido su arma predilecta para crear confusión, aún cuando presuman de ser defensores de los «valores humanos».

Cínicos, hipócritas y fariseos aúnan sus fuerzas para impedir una formación adecuada a nuestros jóvenes. ¿Qué se esconde debajo de muchas sotanas o en el «alma» de los meapilas? Muy posiblemente amargura, rencor, egoísmo, y en especial ansias de poder, basadas en la vanidad y en la manipulación. Muchas veces se disfrazan de demócratas, pero no les gusta que los demás tengan opción para opinar y decidir su futuro; en el fondo son fascistas reconvertidos temporalmente en demócratas,  por causas ajenas a su voluntad.

Cuando se comenzó a debatir la importancia de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, tuve ocasión de pronunciarme en apoyo de su necesidad hace ya más de un año; desde entonces el debate no ha cesado, se han dictado sentencias contradictorias por nuestros tribunales sobre la obligatoriedad o no de dicha asignatura, y estamos a la espera de que el Tribunal Supremo  establezca el criterio definitivo.

Pero ¿cuantos de los que discrepan o debaten sobre esta asignatura se han tomado la molestia de examinar los textos que se imparten en la enseñanza pública y privada? Posiblemente muy pocos.

Por eso, coincidiendo con el comienzo del curso escolar, he decidido impartir en los próximos meses la asignatura de Educación para la Ciudadanía, analizando el contenido de los textos que deben de manejar nuestros jóvenes. Dignidad, igualdad, respeto, justicia, paz…., son palabras omnipresentes en una de democracia,  han pasado ocupar un lugar obligatorio en las aulas de nuestros centros educativos, y estarán presentes en SInLaVeniA. Os prometo que prepararé mis clases para ser impartidas en castellano.

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