EL LIBRO DEL SIGLO XXI, IMPRESCINDIBLE PARA LA UNIVERSALIZACION DE LA CULTURA (publicado en www.elplural.com)

por | 1 julio 2007

elplural.comEl Diccionario de la Real Academia de la Lengua define el libro como «Conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen«. Parece obvio que es una definición caduca.
Por ello, porque las nuevas tecnologías así lo exigen, y porque los tiempos han cambiado y es preciso universalizar el uso del libro adecuándolo a la nueva realidad, era necesario redefinirlo. De ello se han encargado las Cortes Generales aprobando la «Ley 10/2007, de 22 de Junio, de la lectura, del libro y de las bibliotecas», que ha entrado en vigor el pasado 23 de Junio, a pesar de que los medios de comunicación, centrados en otros temas de más impacto mediático, lo han ignorado.
La nueva Ley, que sustituye y deroga parcialmente la del Ley del Libro de 12 de Marzo de 1.975, se ampara en el desarrollo del art. 44 de la Constitución Española, que reconoce que los poderes públicos deberán promover y tutelar el acceso a la cultura, a la que todos los ciudadanos tienen derecho; y tiene igualmente muy en cuenta el contenido del art. 113 de la Ley Orgánica de la Educación, que recoge la obligación de que en todo centro escolar público existe una biblioteca escolar, como vehículo para fomentar la lectura en orden a que el alumnado acceda a la información de todas las áreas del aprendizaje como dinámica imprescindible para participar en la sociedad del conocimiento.
En su artículo art. 2-a) se define el libro como «obra científica, artística, literaria o de cualquier otra índole que constituye una publicación unitaria en uno o varios volúmenes y que puede aparecer impresa o en cualquier otro soporte susceptible de lectura«.
Es una Ley importante por su contenido, y por su trascendencia de futuro, ya que pretende proteger el libro en todas sus acepciones, y fomenta la lectura como una herramienta básica para el desarrollo de la personalidad y también como instrumento para la socialización; es decir, como elemento esencial para la capacitación y la convivencia democrática, para desarrollarse en la «sociedad de la información».
En su preámbulo se afirma que «…. La ciudadanía, a través de numerosos medios y recursos, recibe abundancia de información; más, en este contexto, es preciso disponer de la habilidad necesaria para transformar la información en conocimientos, y esta capacidad se logra gracias al hábito lector. Sólo de esta manera los ciudadanos pueden aspirar a participar y disfrutar en igualdad de las posibilidades que ofrece la «sociedad del conocimiento»; leer es elegir perspectivas desde la que situar nuestra mirada invitando a reflexionar, a pensar y a crear…».
En definitiva con esta Ley se pretende fomentar el uso del libro en todas sus acepciones, universalizar la cultura en condiciones de igualdad, y en especial reforzar los hábitos lectores en la escuela. Y parece obvio que la cultura fomenta el respeto entre todos los ciudadanos con independencia de su forma de pensar; y, lo que es más importante, erradica la crispación de nuestra sociedad.

(Aquí en www.elplural.com)

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