Una parte de nuestra sociedad se encuentra muy crispada, y a ello contribuye de forma decisiva el actuar cotidiano del PP, cuyos principales dirigentes pertenecen o están sometidos a los dictámenes de la ultraderecha. La política del principal partido de la oposición pretende crear un clima de permanente enfrentamiento, y utiliza el insulto y la descalificación como método para tener contentos a sus seguidores. Parece evidente que el diálogo con quien no sabe razonar ni respetar a su opositor resulta inútil.
Meditando sobre esta situación, que pretende reabrir heridas ya cicatrizadas recreando el enfrentamiento entre las dos Españas, recordé la canción «Libertad sin ira» del Grupo Jarcha, que se convirtió durante los años de la Transición en un himno no oficial de aquel momento histórico; de hecho fue elegido como el mejor del país en los años 1975 y 1976
Jarcha fue un grupo musical español de Andalucía creado en 1972 por el cantautor conquense Ángel Corpa en Huelva. En sus 25 años de trayectoria (y varios discos) Jarcha combinaba la sensibilidad con temas sociales con el rico patrimonio de la música popular tradicional de Andalucía y del resto de España, además de poner música a poemas de autores como Miguel Hernández, Blas de Otero, Rafael Alberti o Federico García Lorca, entre otros. Durante los años de la Transición, su música reflejaba el sentir de los españoles en unos años en que se pasaba del franquismo a la democracia.









