¿Es comprensible el fanatismo actual de la AVT? (publicado en www.elplural.com)

por | 20 junio 2007

elplural.com

La Asociación de Víctimas del Terrorismo está sumida en la actualidad en un fanatismo exacerbado e irracional, que afecta incluso al respeto debido a muchas víctimas del terrorismo que no pertenecen a la AVT; pero no siempre fue así.
La AVT se formó en el año 1.981 por víctimas del terrorismo de ETA y el GRAPO, con la intención de sensibilizar a la sociedad sobre sus problemas, y con el fin de lograr medidas políticas y sociales tendentes a mejorar su situación; y durante muchos años funcionó con absoluta normalidad, al margen de los partidos políticos, cumpliendo con el papel que le correspondía.
En el año 1.994 comenzó a colaborar en la AVT Francisco José Alcaraz, quién había sufrido la muerte de una hermana de 17 años y de dos sobrinos de 3 años a causa de la explosión de un coche bomba de ETA el 11 de Diciembre de 1.987 en el Cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza; el hecho fue muy dramático y nadie dudará de que pudo marcar de por vida al Sr. Alcaraz, quién por entonces tenía 19 años de edad. Pero muy pronto quiso adquirir un especial protagonismo en la AVT, hasta el punto de que a partir del año 2.003 muchos de sus miembros, que habían participado inicialmente en su fundación, decidieron abandonarla, y crear otras asociaciones; se comenta que como consecuencia de la sensación de desamparo y dejación que la nueva dirección de Alcaraz tuvo con ellos.
Francisco José Alcaraz, que entró a formar parte de la Junta de Gobierno de la AVT en Julio del 2003 como secretario general , y que ocupa el cargo de presidente y portavoz desde el 12/6/2004, movido por su excesiva vanidad y por su afición a la política se ha convertido en los últimos años en un autócrata de la Asociación de Víctimas del Terrorismo; y aunque afirma no estar formalmente afiliado al PP, su ideología ultraconservadora y afín a las políticas más reaccionarias del Partido Popular, le han convertido en un colaborar directo de la derecha.
Alcaraz ha pretendido y conseguido desnaturalizar los objetivos iniciales de la AVT, y su absoluto protagonismo ensombrece a la propia Asociación; para Alcaraz solo existe el terrorismo de ETA y solo defiende los intereses de las víctimas de ETA que pertenezcan a la AVT; y es patente el desprecio a las víctimas de ETA que muestran discrepancia con su forma de actuar, como lo hemos podido corroborar al negarse a asistir a un homenaje a las víctimas del atentado de Hipercor, el más brutal de los cometidos por la banda terrorista; y es patente el desprecio a la mayoría de las víctimas del atentado del 11M, al haberse convertido en una pieza clave de la teoría de la conspiración propiciada por el PP, con la colaboración mediática del diario El Mundo.
Alcaraz, cegado por su afán de protagonismo, es en la actualidad una pieza clave de la política del confrontación del PP, y es muy posible que a medio plazo tenga su recompensa. Ha desvirtuado la finalidad inicial de la AVT, y pretende convertir a sus seguidores en colaboradores de sus desatinos, contagiándoles de su fanatismo personal. Y ahora a buen seguro, y mientras dure «la tregua» del PP, hará su trabajo sucio.
El actual fanatismo de la AVT que se identifica con el de su actual presidente, no parece comprensible, y solo podrá desaparecer con su marcha.

(Aquí puede leerse en www.elplural.com)

 

 

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