Hoy es el día en el que todos los políticos, con sus peculiares lecturas, se sienten ganadores; tienen la creencia que los ciudadanos no nos enteramos de nada, ni somos capaces de extraer nuestras propias conclusiones. Tambien es el día en el que los «comentaristas políticos» realizan sus «peculiares» análisis de los resultados electorales, con un componente subjetivo, ya que se arriman a una u otra orilla en razón a su propia ideología y medio de comunicación en el que se expresan.
Personalmente creo que el mejor análisis sobre los resultados electorales se extrae analizando el gesto más o menos satisfecho de los políticos; ya que el gesto o la aptitud delata su estado de ánimo, y éste es el que define con más exactitud si se sienten ganadores o perdedores. Yo particularmente, me encuentro con muy buen estado de ánimo, y sin sentirme triunfador, me encuentro prudencialmente satisfecho.
Y me tomo la libertad de extraer mis propias conclusiones:
-1ª) Sin cuestionarme que el PP, y a falta de conocer el voto de los emigrantes, ha obtenido por un mínimo porcentaje una mayoria de votos, soy consciente de que tal circunstancia se produce por el aumento importante de votos en Madrid (Zapatero se equivocó con un candidato nuevo y poco conocido) y la importante abstención que alcanza el 36%; existe práctica unanimidad entre los sociólogos y los comentaristas políticos, que la abstención en España perjudica mucho más a la izquierda que a la derecha, y el votante socialista es más exigente y crítico con sus politicos, y tiende con excesiva frecuencia a fomentar el voto de castigo mediante la abstención. Ayer, cuando se conoció la baja participación sentí mucha preocupación, que fue disipándose con el transcurso de la noche, y trás conocer los resultados definitivos. Y es importante destacar que el PSOE se ha mantenido dignamente pese a la baja participación; por lo que si es capaz de movilizar a sus votantes abstencionistas para el próximo año en nuevo triunfo de Zapatero parece asegurado.
-2ª) El mensaje derrotista y de enfrentamiento impulsado por el PP tan solo ha calado -aunque es importante- en las grandes ciudades, en las que las preocupaciones por los temas locales son menores y el conservadurismo de sus ciudadanos va en aumento. Pero no ha calado en el resto de la población, más cercana a la problemática municipal, que era la realmente se estaba discutiendo en estas elecciones.
-3ª) Al electorado del PP, menos crítico y más sumiso con las consignas «belicistas» de su partido, no le preocupa ni castiga la corrupción urbanistica y la xenofobia de algunos -afortunadamente pocos- de sus candidatos. Los resultados de Murcia, Alicante, Andrax, y Alhaurín de la Torre -entre otros-, en donde están implicados en procesos judiciales algunos de sus dirigentes, así lo demuestran. Por lo que en principio parece resultar inútil para la oposición denunciar los presuntos delitos cometidos por quienes ejercer el poder. Por el momento nada se puede hacer más que esperar tiempos mejores, en la esperanza de que una regenaración mental de sus votantes castigue en las urnas la delincuencia urbanística.
-4ª) Al margen del número total de votos recibidos por uno u otro partido, es incuestionable que el poder político del PSOE aumenta de forma evidente, tanto a nivel municipal, como autonómico. En el ambito municipal aumenta de forma considerable el número de capitales de provincia gobernadas por el PSOE, y en el ambito autonómico los socialistas conservan sus feudos, y el PP puede perder Baleares. Siendo importante destacar el revés de la derecha en Navarra, y el aumento considerable en Canarias, con el triunfo de Lopez Aguilar (aquí Zapatero ha acertado).








