En unas elecciones municipales y autonómicas (al menos en Asturias), la participación de los ciudadanos es importante ya que con su voto deciden cuales serán las politicas que se aplicarán los cuatro próximos años en nuestros municipios y en nuestra región. La abstención no es una buena solución, pues lejos de suponer un castigo para el partido más afín a la ideología del abstencionista, supone apoyar los intereses del partido politico menos afín.
Yo ya he votado por correo, pues estaré ausente el próximo domingo, y como persona de izquierdas seguiré apoyando con mi voto al PSOE, quizás como mal menor, pues no comparto por moderadas algunas de sus políticas, pero siempre pensando que de abstenerme favoreceré los intereses del PP, que cada vez guarda más sintonía con el franquismo que creíamos ya superado. Mantengo una gran simpatía con IU, pero creo que es más útil mi voto en el PSOE, ya que es un partido con opciones reales de gobierno tanto en Gijón, mi municipio, como en Asturias. Aún cuando aspiro a que no obtenga la mayoría absoluta y se vea obligado a pactar con IU; y de esta forma se cumple una de mis aspiraciones futuras: ver a toda la izquierda unida, luchando por un proyecto de progreso común.
Lamento que un centro moderado ya no exista; y lamento aún más que el PP suscite, con su política, las simpatías de la ultraderecha; de hecho muchos de los dirigentes del PP están cada vez más próximos a una ideología neofranquista, y se han olvidado hablar del centro.
De Aznar, que deciros… con sus frases «tan afortunadas» trata de enfrentar a los españoles, y crear una situación de desasosiego que en nuestra vida cotidiana es inexistente; en todo caso ya se trata de un cadáver político, que tan solo cuenta con el apoyo incondicional de sus habituales palmeros. Pero lo triste es que Rajoy, en quién nunca he creído, le siga el juego, y carezca de la personalidad suficiente para desmarcarse de unos comportamientos que atentan al sentido común de los españoles.
Si tengo que tomar al pie de la letra cuanto está diciendo el PP en estas elecciones, tal parece que mi voto es para ETA. Pero es todo lo contrario, mi voto es para un partido que ha demostrado que pretende desarrollar políticas sociales, y que está empeñado en acabar con la corrupción urbanística, la misma que en silencio respalda el PP; mi voto es para un partido cuyo Presidente, el Sr. Zapatero, cree que se puede recuperar la convivencia y el respeto en nuestra sociedad, y que aspira a acabar con ETA, no renunciando -si se dan las condiciones necesarias- a reanudar el proceso de paz que respaldan la mayoría de los españoles…
Comparto la opinión del Sr. Llamazares cuando ayer afirmó que el PP si no existiese ETA la crearía… Y ciertamente si desaparece ETA el PP perdería la práctica totalidad de los argumentos en los que fundamenta su miserable política del miedo… ¿han escuchado al Sr. Rajoy hablar en sus mítines de sus proyectos municipales o autonómicos?.








