Hoy he un tenido un regalo musical: «O Mundo», un recopilatorio de la música de Rodrigo Leao, compositor portugués que hasta el día de hoy era desconocido para mí; es un descubrimiento fascinante, ya que su música tiene mucho de cinematográfica y suena a aquello en lo que está inspirada: escenas de Visconti, Fellini, Lynch o Almodovar.
La música de Rodrigo Leao, calificada por algunos como «la banda sonora de nuestras vidas«, contiene a decir del autor «una melancolía que es solo nuestra, de quienes vivimos junto al mar, algo que surge de forma natural. Es una música intimista porque está ligada a la relación que yo tengo con las personas, con mis amigos, con mi mundo. Es abstracta, espontánea…«.
Leao se encuentra en el punto más álgido de su carrera. Su trayectoria comenzó en los años 80, y trás cinco álbumes de gran éxito -Ave Mundi Luminar, Misterium, Theatrum, Alma Mater, Pasión y Cinema- su publicación más reciente es O Mundo (1993-2006), un disco recopilatorio que parece ser un exito de ventas, críticas y premios.
Acabo de descubrir a Rodrigo Leao, su música me ha fascinado, contribuirá a buen seguro a mantener mi estabilidad emocional, y servirá como antídoto para curarme de la agresión verbal a la que estamos sometidos en nuestra «convivencia» diaria. Si los políticos la escuchasen y fuesen capaces de captar su mensaje todos ganaríamos calidad de vida; por ahora me conformo con recomendarla y compartirla con mis verdaderos amigos, todos aquellos que quieran serlo….
Os recomiendo eschuchar «Voltar», uno de sus temás más entrañables.
Aunque mi tema preferido es este tango titulado «Passion»
Y os aconsejo que visiteis su página web.
Por cierto, parece que actualmente está de gira, y la comparte con otro nombre propio de la música contemporánea: Ludovico Einaudi, célebre compositor y pianista italiano, inquieto explorador de todo tipo de géneros e intérprete sobrecogedor. Un verdadero encuentro de dos maestros de la música de nuestros tiempos.
El pasado 10 de Mayo Carlos Galilea escribía en El Pais un articulo titulado «Pasión cinematográfica», cuya lectura recomiendo.






