El Tribunal Constitucional, cuya misión fundamental es la de preservar el respeto debido a los derechos constitucionales de todos los españoles, tiene la última palabra. Y es más que previsible que el Recurso sea desestimado, ya que las presiones politicas tendrán su reflejo en la decisión final; poco a poco, entre todos, nos estamos cargando del derecho a la presunción de inocencia, y es malo para un sistema democratico y de libertades como el nuestro.
Todos somos libres para suponer lass verdaderas intenciones de ANV, pero no nos olvidemos que es un partido politico legal, y en sus estatutos se condena la violencia. Si a ello añadimos que quienes se presentan en las listas anuladas no han sido acusados de delito alguno, no es entendible que se les impida ocupar cargos públicos.
Si una vez elegidos cometen algún delito seré el primero en solicitar que se les acuse, se les juzge y, de demostrarse la culpabilidad, se les condene, privandoles del cargo público que ostentan. Pero lo que no es admisible es impedirles que participen, como el resto de los ciudadanos, en unas elecciones libres y democráticas, en las que todos debemos de tener los mismos derechos.
El PP lleva años demonizando los nacionalismos vasco y catalán, a sabiendas de que les reporta votos en el resto de España; ello contribuye decisivamente a fomentar un separatismo que ellos mismos condenan. Incitan la crispación entre las distintas autonomías, enfrentan a los españoles entre sí, y utilizan el terrorismo como arma electoral. Sus dirigentes son los principales interesados en que ETA no desaparezca, y es muy triste llegar a esa conclusión.
Pido al PSOE y a Zapatero cordura, y que no se dejen llevar por las presiones del sector ultraderechista del PP, que ahora es mayoria en el partido de la oposición. No debilitemos el verdadero alcance de los derechos constitucionales.






