
Sorprende que hoy la máxima preocupación de muchos españoles, y en especial de algunos «miembros» de la Real Academia de la Lengua, sea reprender a la Ministra de Igualdad Bibiana Aído por referirse a «miembras» del Gobierno para distinguir a las mujeres que lo forman de los hombres «miembros» del Gobierno.
La palabra «miembra», como femenino de miembro, no existe en el Diccionario de la Real Academia; pero quienes critican su uso se olvidan de que hace años tampoco estaban reconocidas las palabras «jueza», «abogada», o «médica»; y se olvidan de que los miembros de la Real Academia vienen incorporando al Diccionario numerosos anglicismos por el mero hecho de su utilización habitual.
La ministra Bibiana Aído al ser preguntada sobre su error, comentó con absoluta naturalidad que la palabra «miembra» era habitual en algunos paises de hispanoamerica, y he comprobado -a modo de ejemplo- que lo es en Argentina.
Las mentes de muchos españoles tienen un componente machista acabado en «o», porque el propio castellano es un idioma machista. Y quienes ahora critican a la ministra, en parte académicos caducos y trasnochados, se olvidan de que una palabra admitida en el lenguaje popular, como puede ser a partir de ahora «miembra», a medio plazo será aceptada para su inclusión en el diccionario.
Lo más llamativo es que con esta crítica se ha tratado de eclipsar una iniciativa importante de la Ministra de Igualdad consistente en la puesta en funcionamiento de un teléfono destinado a atender a los hombres en problemas de maltrato, igualdad, conciliación y salud.
Pero estoy convencido de que la Ministra de Igualdad intencionadamente trató de provocar una polémica; y lo ha conseguido. Bien, muy bien, por Bibiana Aído.
La palabra «fútbol» es un anglicismo, que ha penetrado en nuestra lengua y ha sido admitido en nuestro Diccionario; ¿alguien se escandaliza por ello?, ¿por qué no decimos balompié? Por cierto la palabra «guay» está reconocida por la Real Academia; quién lo podía pensar hace años?.









