Dos buenas noticias en un solo día

por | 22 mayo 2008

Resulta difícil que en este país las dos principales noticias del día tengan un balance positivo; pero ayer, 21 de mayo, se produjeron dos sucesos muy favorables para el futuro del País Vasco y la erradicación de la crispación: ha sido detenido Francisco Javier Lopez Peña, alias «Thierry», considerado número uno de la banda terrorista ETA; y al mismo tiempo María San Gil anuncia que no se presentará a la reelección como presidenta del PP en el País Vasco y abandonará en próximas fechas el grupo parlamentario del Parlamento de Euskadi, lo que podría hacernos pensar que deja la política activa, o decide pasar a las bases del partido, o está en la línea de fomentar la escisión del PP para crear un nuevo partido junto a José María Aznar, Esperanza Aguirre, Jaime Mayor Oreja, y el resto de los disidentes que se niegan a emprender el camino al centro junto a Rajoy, lo que supondría abrir el abanico de formaciones políticas a la derecha de la derecha.

Creo que ha sido un gesto de inoportunidad política que María San Gil anuncie que se marcha precisamente el mismo día en que tiene lugar la operación policial más importante de los últimos años contra ETA. Podía haber esperado unos días y no lo hizo; parece que se empapizó con el desayuno compartido con Don Mariano, y ha podido más su resentimiento.

María San Gil se marcha dolida porque Rajoy no está dispuesto a avalar por más tiempo -lo hizo en los últimos cuatro años y así le fue- la política de enfrentamiento y crispación a costa de utilizar electoralmente el terrorismo de ETA.

Hoy escuchaba a la nueva portavoz en el Congreso del PP, Soraya Saénz de Santamaría, y me complacía verla alegrándose del éxito policial contra ETA, sin atacar al Gobierno por su política antiterrorista. El nuevo estilo del PP se va imponiendo, y cuando antes aleje de la dirección al sector más reaccionario del partido más fuerte estará Rajoy.

Veo a Don Mariano cada día más solido y más centrado, y me alegro por ello. Lástima que no hubiese reaccionado antes contra el aznarismo, dejándose llevar en los últimos años por el sector más reaccionario del partido; pero nunca es tarde para rectificar.

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