La situación dramática que vive este país, en el que ya son millones los ciudadanos que pasan auténticas necesidades, ya se ha hecho insostenible, y el estallido social es cuestión de tiempo. El gobierno se equivoca si cree que empobreciendo a la población y haciendo más ricos a los ricos va a conseguir que este país salga del fango en el que nos está metiendo. En el día a día vivimos una aparente normalidad, pensando que manteniendo nuestras costumbres cotidianas la solución a la crisis económica llegará en cualquier momento. Pero nos estamos equivocando, porque disimular los problemas no los resuelve, solo los oculta, y más pronto que tarde se harán insoportables, como ya lo son para muchos, demasiados, para que sigamos cruzados de brazos.
Resulta indecente que el mismo día que se nos informó una vez más que Bankia recibiría inicialmente unos veinte mil millones de euros para resolver sus problemas, nos enterásemos de que un ciudadano de 54 años se había quitado la vida en Granada cuando iba a ser desahuciado por no poder pagar su hipoteca, y 24 horas después otro intentaba seguir el mismo camino en Valencia al tirarse desde un segundo piso. Pensemos en todo lo que en los últimos meses habrá pasado por sus mentes y la situación de presión sufrida para tomar una decisión tan extrema como la de quitarse la vida. ¿De quién es la culpa?; la respuesta resulta muy evidente, y precisa un inmediato cambio de rumbo para que situaciones así no se repitan.
Se dice que la entidades bancarias no tienen sentimientos y son inhumanas; pero sus responsables, quienes toman las decisiones, tienen nombres y apellidos, y es preciso exigirles responsabilidades por su actuar codicioso y desaprensivo. Cada desahucio es todo un drama familiar, y dejar en la calle a seres humanos víctimas de una crisis que no han provocado resulta inmoral en una sociedad avanzada. E impúdico cuando quienes toman la decisión de dejarles sin vivienda son precisamente los culpables de la situación que padecemos.
Del mismo modo que desde Europa se nos imponen condiciones para recibir la ayuda económica que precisan las entidades bancarias, el gobierno debería imponer condiciones a los bancos antes de entregarles un solo euro. La primera, la suspensión inmediata de todos los desahucios, estableciendo por ley una moratoria hasta que se analicen individualmente todos los casos de impago de hipotecas, dejando sin efecto todos aquellos que tengan su origen en el cambio sustancial de ingresos de la familia deudora como consecuencia de la crisis; admitiendo en todo caso la dación en pago.
El 24 horas el gobierno del PP puede solucionar el problema, y si no lo hace será responsable de sus consecuencias. Un hecho aislado en cualquier momento, en cualquier lugar, puede provocar que se encienda la mecha de la rebelión ciudadana, con consecuencias graves e imprevisibles. El que avisa no es traidor, y ya estamos en una situación límite.
(Las fotos han sido cedidas por nuestro colaborador en Madrid Francisco López, que se tomó la molestia de hablar con muchos de los afectados por los desahucios, que sólo piden justicia)









noviembre 1st, 2012 on 11:06
“El son del desahucio”, poema de Nicolás Guillen, cantado por Hilario Camacho.
Con dinero o sin dinero te tienes que mudar…
noviembre 1st, 2012 on 18:28
Paparruchas, Fernando. Qué se le va a pedir a un gobierno que, precisamente, no sólo permite lo que ocurre, sino que además, lo fomenta con sus actuaciones.
La sanidad en Madrid ya es clavada a la de EEUU: Privatizada, o concertada. Además de pagar el 10% de los medicamentos, un euro más por cada receta.
La gente que no sabe cómo superar el día a día: sin trabajo, sin ingresos, con enfermos en la familia, con niños ¿crees que tienen fuerzas para movilizarse? Yo creo que con arrastrarse por las calles a ver lo que encuentran, ya es demasiado.
Solidaridad y conciencia ciudadana es lo que hace falta. Que los que no estemos en esa situación, tomemos las riendas y nos sublevemos por nuestros compañeros. Desobediencia civil. No hay otra. Negarnos a pagar lo que nos piden. Negarnos a entrar por el aro. Ocupar los bancos. O seguiremos contemplando esos dramas mientras, los buitres, los especuladores, los desaprensivos, los…(acabo de morderme la lengua) siguen enriqueciéndose a costa de la miseria.
Hay que tener claro que el gobierno no va a desviarse un ápice de la senda marcada. No seamos ilusos.
Veremos a ver cuantos salimos a la calle el día 14.
noviembre 1st, 2012 on 18:38
Así todo. Las leyes se cambian para ésto. Para evitar los desahucios… naranjas de la china!!
!!http://www.facebook.com/photo.php?fbid=459769317394882&set=a.117730611598756.7657.116828101689007&type=1&theater
noviembre 1st, 2012 on 19:59
No recuerdo dónde he leido que la Ley sobre los desahucios es de ¡1909! O sea que es una Ley, pre- pre-predemocrática. ¿Ningún Gobierno reparó en eso, ni siquiera los sucesivos socialistas?
¿Alguien me podría aclarar este punto?
Aunque ya lo ha dicho la Señora Botella: la leyes. aunquesean injustas y terroríficas hay que aplicarlas, caiga qien caiga…
Pues eso, Regina, tururrú y naranjas de la china…
P.S.: acabo de enterarme de que ha muerto Agustín García Calvo y yo lo siento. Cada vez nos quedan menos puntos de referencia…
Libre te quiero
pero no mío,
ni de Dios ni de nadie
ni tuyo siquiera.
Alto te quiero,
como chopo que en el cielo
se despereza.
Pero no mío.
Pero no mío
ni de Dios ni de nadie
ni tuyo siquiera.
Que retoce y que brinque por allí por los Campos Elíseos, de peña en peña.
noviembre 2nd, 2012 on 1:48
Allá donde esté, allá donde haya ido, que no deje de animar a los que no se adormecen.
noviembre 2nd, 2012 on 7:26
Denunciando esto, lleva años IU; siempre nos quedará la sensación de que pudimos hacer más si los demás hubiesen estado: ¿dónde?
Y pa pior, que decía aquel, ustées (los del psoe) dejaron ir a los cabayos