En uno de los mejores días del año, con viento sur y temperatura excepcional para esta época, una visita por “Laboral, Ciudad de la Cultura” era muy apetecible, en especial por la soledad de un espacio que invita al paseo y a la meditación. Y con la compañía del iPhone y el ojo de pez, mi último capricho.

Teniendo en cuenta que utilizo  una cámara fotográfica instalada en un teléfono, la calidad de este objetivo me está sorprendiendo, y me permite una deformación de la realidad que tiene su encanto estético.

Para procesar la fotografía en el propio iPhone utilizo en ocasiones el filtro “X-pro II” que viene incorporado a la aplicación de Instagram, lo que me permite conseguir un impacto especial en el cielo y un duro contraste en el resto de la imagen.

El ojo de pez no es un objetivo para abusar de su uso, pero en ocasiones permite conseguir llamativas y caprichosas imágenes.

La Ley de la Memoria Histórica no obliga a eliminar el escudo franquista que enarbola la fachada del Teatro, que debe de conservarse por razones arquitectónicas. Tampoco molesta demasiado y nos hace recordar un tiempo pasado que no debe repetirse.

Prometo no abusar de este artilugio, aunque me resulta muy divertido utilizarlo. Por cierto, aquí los podéis ver fotografiado.

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