En uno de los mejores días del año, con viento sur y temperatura excepcional para esta época, una visita por “Laboral, Ciudad de la Cultura” era muy apetecible, en especial por la soledad de un espacio que invita al paseo y a la meditación. Y con la compañía del iPhone y el ojo de pez, mi último capricho.
Teniendo en cuenta que utilizo una cámara fotográfica instalada en un teléfono, la calidad de este objetivo me está sorprendiendo, y me permite una deformación de la realidad que tiene su encanto estético.
Para procesar la fotografía en el propio iPhone utilizo en ocasiones el filtro “X-pro II” que viene incorporado a la aplicación de Instagram, lo que me permite conseguir un impacto especial en el cielo y un duro contraste en el resto de la imagen.
El ojo de pez no es un objetivo para abusar de su uso, pero en ocasiones permite conseguir llamativas y caprichosas imágenes.
La Ley de la Memoria Histórica no obliga a eliminar el escudo franquista que enarbola la fachada del Teatro, que debe de conservarse por razones arquitectónicas. Tampoco molesta demasiado y nos hace recordar un tiempo pasado que no debe repetirse.
Prometo no abusar de este artilugio, aunque me resulta muy divertido utilizarlo. Por cierto, aquí los podéis ver fotografiado.














octubre 7th, 2012 on 23:46
Muy bien, Fernando. Una pregunta: ¿hay ojo de pez grande y ojo de pez chico?
El detalle de fotografiar el artiugio es divertido y muy de agradecer.
(Ayer vi la película “Blancanieves”. Si os gusta el cine no os la perdais).
octubre 8th, 2012 on 0:58
Me gusta el cien y suelo ir con frecuencia, pero la película “Blancanieves” por una cuestión muy personal, está vetada.
octubre 8th, 2012 on 13:27
Este tipo de imágenes como no son de mi agrado, no por el tema sino por la técnica, prefiero no comentarlas y respetar el gusto del “artista” Fernando.
En mi opinión, creo pudiera ser que a Fernando le estuviera ocurriendo como a Goya que empezó por unas pinturas clásicas pero infinitamente bonitas y acabó con, entre otras, “Saturno devorando a su hijo” el cual, bajo mi prisma, lo encuentro bastante horripilante, pero no obstante algunos consideran sus mejores obras…. Ya veis…
octubre 8th, 2012 on 14:47
El amigo Massana me compara con Goya, lo que es toda una flor, que digo, un ramillete de rosas.
Hablando de imágenes no me resultan de mi agrado aquellas que pretenden politizar el fÚtbol. Ya veo al Barca jugando en la liga de su país, jugando con el Tarrasa, con el Hospitalet, y hasta con el Español…
octubre 8th, 2012 on 16:49
Vicenç: No has entrado en el mundo interior de Goya. Los desastres de la guerra, las tauromaquias, los Caprichos, son el magma atormentado de todo lo que se generaba allí donde nacen las ideas. Para mi, amigo Vicenç, Goya es Dios, maestro de todos los que vinieron después, y humorista genial. Hasta en sus desesperados aguafuertes sobre la guerra hay un humor desgarrado y, aunque parezca un contrasentido, triste, espejo de la época que le tocó vivir. Hubo otro sordo ilustre (que puedes encontrar en Google), llamado Lorenzo Goñi, que era el ilustrador preferido de Camilo José Cela, y que como Goya llevaba al papel todos los fantasmas que habitaban en el ruidoso silencio de su cerebro.
El próximo día te tomo la lección, Vicenç. Repasa a Goya, que me parece que estás en el aprobado raspado. Una abraçada, Vicenç.
Y tranquilo, que siempre truena más que llueve.
octubre 8th, 2012 on 21:03
Siempre está la duda de mantener o destruir los símbolos de una dictadura. Un debate siempre muy contaminado por la pasión y por la proximidad de unos tiempos muy siniestros. En Alemania este debate aún hoy persigue sin tregua la conciencia de sus ciudadanos. Y en este caso son ciertos grupos activos de jóvenes alemanes los que más presionan para la laminación total de todo símbolo nazi.
¿Y entonces que hacemos con la “gallina”?,
Hace años le pregunté a un Director General de izquierdas y de “Madrid” por este caso. Me miró se sonrió y me contestó que de boca para afuera había un discurso de rechazo. Pero que la “gallina” se iba a quedar muchos años suspendida de este gallinero. Y así fue.
La duda que ahora tengo es que con su desaparición se crearía un nuevo vínculo y afecto incontrolado y ultra. Un pretexto, con la peregrinación incluida, para los fieles y no tan fieles al nuevo altar descabezado de la patria .
Recordemos que Franco aun cabalga en ciertas plazas, y en otras su salida ha sido con un trote lento , con la luz a apagada, casi clandestina.
¿que hemos con la gallina?
octubre 9th, 2012 on 0:06
Heriberto, no quiero yo meterme donde no me llaman pero, una vez más, te contradices: por un lado dices que las pinturas clásicas de Goya son muy bonitas y por otro que son horripilantes. Hombre, yo no digo que lo de Saturno no sea horripilante, en el sentido que te voy a contar o en el sentido de que meta miedo, miedo del de uuuuuu!!!, del que pone los pelos de punta en un cuarto oscuro (entiéndaseme) o en un mitin de Rubalcaba, pero, Heriberto, las pinturas negras, tal y como las conocemos hoy, no tienen nada que ver con lo que hizo Goya, son clásicas: entonces, ¿son muy bonitas u horripilantes? Sí, sí, no pienses que me volví loco, no, no.
Veras, no creo que haga falta contar esto, pero por si no lo sabes, fueron pasadas de la pared a un lienzo por un tal Salvador Martínez Cubells, nacido en Valencia, pero muerto en Madrid, el traidor. Pues sí, el tipo, como buen valenciano, les quiso dar “su toque”, y qué pasó: pues que las jodió (con todos los respetos, ya sé que este lenguaje no te gusta, pero no se me ocurre una palabra que lo exprese mejor). Ese señor, restaurando, era el típico, me parece a mí, que estaba como al servicio de esas damas a quienes les gustan que les crees ambientes con rayas, con amplitud, con elegancia, y que lo hagas con aire resignado mientras toman el té o se prueban la ropa interior, esas con las que las palabras sobran y, sin embargo, como en el poema, quieren un marido, la madre un marqués, el parqués quería dinero y ya están contentos los tres.
Esto no lo busques en internet ni en los libros publicados que hablan de Goya, no. Esto, y porque no creerlo a pies juntillas, lo pone en el Museo del Prado, en esas tarjetitas que hay al lado de los cuadros, que antes y ahora tienen esos marquitos tan clásicos ellos. Es más, la de los garrulos dándose tortazos, esa que algún cantamañanas interpretó como la lucha eterna de los pueblos de España, no es ni de Goya, ¿qué te parece? Y te puedes creer que mientras mi sobrina, la mayor (no Fani, que es la pequeña), se dedicaba a leerme y explicarme estas cosas, todavía había gente a nuestro alrededor, arreglada y dispuesta, con ese tono del que “no sabe usted con quién está hablando”, hablando de la genialidad de “ese Goya” que a mí me parece una pena lo que hicieron con él.
En resumidas cuentas, “Las Pinturas Negras de Goya”, lo que conocemos, podríamos quemarlo (en las fallas, propongo), y no pasaría nada, porque no deja de ser una especie de pastiche que un señor de Valencia, muy original y genial, seguro que apasionado a la fiesta nacional, nos jodió sin pedir consejo.
por último, y si no te importa que te dé mi parecer, lo que mola son las fotos de Laurent, eso sí que habría que conservarlo, no debes perdértelo (además, están en ese edificio tan punk).Ay! Heriberto, las personas de los pueblos, las gentes, no van a las fuentes y ay! que ir a las fuentes, querido Heriberto, allí está la verdad, la que nos hará grandes y libres; y no añado nos hará unos, porque yo sé que eres religioso y crees en la Santísima Trinidad, la del pájaro loco, ¿eh?
http://www.youtube.com/watch?v=bWyrxAZCOhA
(Esta música no vayas a pensar que es porque le va a estas pinturas, no, es porque acabo de terminar un libro, te lo recomiendo, sí, titulado “Mujeres que dicen adiós con la mano”, que empiezas así, y la estaba escuchando, sin más)
Visça el Barça!. Abajo las gallinas del Real Madrid y de La Laboral!
octubre 9th, 2012 on 0:11
… donde pone “y no añado”, debe poner, “y añado:”
Abajo la caja escénica del Teatro de la Laboral!, que cosa más fea; por fuera, quiero decir.
octubre 9th, 2012 on 0:41
Josean, ¡qué erudición goyesca!. Eres una cajita de sorpresas. Una más y Silvia rectifica su opinión sobre tí.
Ese libro que citas con ese título me interesa.Justo ahora estoy en trance de decir adiós con o sin la mano a muchas cosas…
Ay, Josean y yo que solo creo en los Reyes Magos, no por Reyes sino por Magos…
octubre 9th, 2012 on 13:01
Ya te digo, Inés, que yo de estas cosas, ni idea; esto de Goya me lo contó mi sobrina, la mayor, hace unos meses, en el Prado (yo era la segunda vez que entraba, la primera fue acompañando a mi esposa, a ver una exposición de Manet; me acuerdo de un cuadro, inquietante, donde se veía a un señor y unas señoritas asomados a un balcón).
Para cajita de sorpresas, un tío mío que tenía forrado un jarrón con aquellas pequeñas caras de Goya que venían en los paquetes de tabaco, sin filtro, que fumaba; fue la única aproximación que yo tuve a Goya hasta esta visita al Prado. Siempre me llamó la atención que tuviese aquel jarrón a la entrada de su casa; y el cuerpo de un centollo a modo de reloj en la pared de la cocina, y aquel cuadro de una cacería, con un jabalí muerto en primer plano, en el salón. Mí tío, que fue la persona más divertida que recuerdo, era del Atlético de Madrid y escuchaba los domingos, fumando goyas sin filtro, sentado en una mesa, la radio deportiva, , el carrusel, e iba haciendo unos cuadros rarísimos donde anotaba los resultados según se iban marcando los goles y según me contaba anécdotas de los futbolistas y de los jugadores de balonmano del Atleti. A veces desaparecía y no sabíamos de él en tres o cuatro días (nunca se escapaba en fin de semana). Murió hace 19 años, por estas fechas, cogiendo percebes; mi sobrina ni lo recuerda, estaba recién nacida. Sabes, Inés, me encantaba el kitch de aquella época, ahora somos tan cursis. Pregúntaselo a esa señora que me tiene en tan poca estima, de quien hace mucho no salen fotos por aquí. ¿Eh, Silvye?, tan cosmopolita, tú, ¿no tienes nada que mostrarnos?, ¿sigues sin noticias de Goya?
octubre 9th, 2012 on 13:34
Josean, eres un niño malo y perverso y te voy a dar unos buenos azotes y le voy a decir a Fernando que te castigue una semana sin entrar en esta casa. Ea!
Lo malo que tienen estos niños perversos, nietzscheanos, en potencia es que son simpáticos…Por más que la mamá Kultur le diga “¡niño no digas eso, eso no se hace que te mato” , él se ríe como un tonto. El muy pillo sabe muy bien que la entonación es el sentido y tururú se va a creer que su mamá le va a matar o le va a comer. Y se aprovechan de ello, malditos perversos.
No te creas una excepción, todo lo mucho o poco poquísimo que sabemos lo hemos aprendido por ósmosis, de oidas, de leidas o nos lo han contado…
octubre 9th, 2012 on 13:55
¡Unos azotes? No me digas que estás leyendo eso de nosequé de Grey. Estuve hace un par de semanas en una casa en un pueblo de castilla y todas las señoras, delante de sus maridos, hablaban de ese libro, y pedían que las azotasen en el culo. Qué país este, qué daño ha hecho la Iglesia!
octubre 9th, 2012 on 17:17
Vive el cielo que no, Josean. Ni se me pasa por la imaginación. No soy una señora. Realmente inquietante (otro dato más). Como lo tengo todo desordenado, me he encontrado ayer, entre gramáticas y cuentos, un viejo libro de W. Reich “La psicología de masas del fascismo”. Tiene muchos subrayados, se ve que,en su momento, algo decía. Voy a tratar de releerlo por encima a ver cómo me suena y por notar el paso del tiempo que vuelve.
Hablando de azotes, estoy leyendo “La llave perdida” de Alice Miller: Dos ensayos, sobre la infancia reprimida de Nietzsche y la importancia que tuvo en su obra; en paralelo la idem de Picasso.
Hay que irse armando…