Cuando en nuestro sistema democrático las fuerzas de seguridad utilizan la violencia para reprimir indiscriminadamente los derechos de los ciudadanos, los jueces imputan sin pruebas a los detenidos, y los gobernantes se sienten orgullosos de tales conductas, algo muy grave esta ocurriendo al ponerse en riesgo nuestro estado de derecho consagrado en la Constitución Española, y con ello nuestra democracia. Y es que cualquier ciudadano de nuestro país, por el hecho de haber acudido el pasado 25 de septiembre a la plaza de Neptuno para participar pacíficamente en una concentración autorizada, estuvo en riesgo de ser detenido por la policía sin motivo alguno y posteriormente ser imputado por un delito que no había cometido. ¿Error policial?, ¿error judicial?, ¿error gubernamental?; demasiados errores en cadena, incompatibles con un sistema de libertades ciudadanas que tanto esfuerzo nos costó consolidar.
Al margen de comportamiento incívicos muy puntuales, gracias a las nuevas tecnologías que impiden que se oculte la verdad, todos hemos visto como el 25 de septiembre fueron detenidas muchas personas sin causa justificada, reducidas con violencia, esposadas con malos modos, e introducidas a golpes en un furgón policial. ¿Es este el actuar correcto de nuestra policía, que se esconde en el anonimato para impedir que un ciudadano puede identificar a quien cometa un abuso de autoridad?: ¿es admisible que la policía goce de plena impunidad en su violento actuar y que un manifestante sea golpeado y vejado por el mero hecho de encontrarse en un concreto momento en un lugar inadecuado?.
Si nos atenemos a lo afirmado por los detenidos, y nadie hasta ahora ha negado las vejaciones que sufrieron durante 48 horas que pasaron en los calabozos, parece estar muy justificada la denuncia presentada contra la policía, aunque los fiscales y los jueces se encargarán de archivarla por falta de pruebas, ya que la palabra de un policía vale más que la de un honrado ciudadano; paradójico, pero cierto. Y hablando de pruebas, la juez encargada del caso ha imputado a todos los detenidos por el mero hecho de ser acusados de forma indiscriminada por la policía, sin individualizar cada una de sus conductas presuntamente delictivas. Todos al mismo saco, sin pruebas y para acabar antes; aberración jurídica que no hace más que deslegitimar nuestra administración de justicia.
No nos podemos olvidar del policía infiltrado detenido por confusión, que fue inmediatamente puesto el libertad, cuyo episodio nos permite formular algunos interrogantes: ¿fue detenido por algún hecho delictivo concreto?; ¿acaso estaba provocando con su actuar la intervención policial?; si fue así ¿por qué no se le puso a disposición judicial?; y si nada hacía ¿por qué fue inicialmente reducido y esposado?; ¿se aplicó el mismo criterio que a muchos de los ahora imputados, que fueron retenidos por el mero hecho de estar mas a su alcance?. ¿Alguien podría darnos alguna respuesta a tantos interrogantes?
Don Mariano, como ya le ha recordado Pedro Almodovar, no se apropie de nuestro silencio, el país es una bomba de relojería que está a punto de estallar, y el 25S puede pasar a la historia como el principio del fin de un gobierno que está resquebrajando nuestro estado de derecho, y poniendo con ello en peligro nuestro sistema democrático. De aquí al fascismo solo hay un paso.
(Foto de Francisco López)








septiembre 29th, 2012 on 17:44
Cuando estos días veía atónita las imágenes de los manifestantes frente a los policías y escuchaba las consignas que aquéllos gritaban, me veía a mí misma hace 35 años…
“Somos pueblo, únete”…Con qué carga de convicción e ingenuidad les decían los jóvenes (y no tanto) al batallón de Darth Vader’s que tenían frente a sí parapetados tras los escudos, los cascos y la porra…
“Pueblo lo seréis vosotros,plebeyos del culo. Nosotros pertenecemos a otra casta”…posiblemente esto podrían pensar las fuerzas de seguridad que respondieron al más puro estilo defensor de la aristocracia (si pongo “nobleza” puede dar lugar a confusión) económica y política de nuestro “hoy” y nuestro “aquí”.
Y ante esto, los rebeldes que están al otro extremo del lado oscuro de la fuerza continúan con sus llamadas de SOS:
“El pueblo unido jamás será vencido”.
Y el pueblo atomizado…
Una parte (abruma el número) ocupado a tiempo completo en sobrevivir y hacer que su familia haga lo propio, recogiendo el arroz en Cáritas y comiendo yogures caducados que lograron en un ofertón de una de las multinacionales que, de esta forma, aunque parezca que está haciendo el agosto con los stocks,en realidad está dando respuesta solidaria a las necesidades de las víctimas de los recortes. Y buscando heredar ropa y libros entre las amistades más aliviadas. Y haciendo colas para ganar una mierda de euros en la feria de Muestras, en el Hípico o en la Semana Negra sin llegar a ninguna parte porque eran tantos y tantos que se quedaron fuera. Y a seguir regalando ejemplares del currículum a lo largo y ancho de este mundo mientras estiran la ayuda familiar de los 400 euros y solicitan ayuda a la familia, a la suya de sus padres, por ver si les puede caer algo que les ayude a cubrir los imprescindibles gastos hasta fin de mes.
Otra parte del pueblo al que reclaman para la unidad estos combativos caballeros Jedi, están o estamos en estado de hibernación o congelación. Este Gobierno está logrando, no que se adormezcan las conciencias, sino que la conciencia y sus portadores quedemos sepultados bajo la nevada copiosa de hostiazos mentales con que nos hostigan de forma continuada sin darnos tiempo al respiro. Nos estamos quedando plasmados, que diría mi güela, porque ante semejante desvergüerza ejercida al amparo de las disculpas por jodernos, la situación en la que nos encontramos raya la incredulidad… (Hasta que tengamos que comer los yogures caducados o adiestrarnos en el manejo de las tijeras para cortarnos el pelo frente al espejo).Sin capacidad de reacción más que para el insulto frente al televisor.
Y como a Mariano estos insultos no le llegan, tiene razones para pensar que la mayoría es silenciosa y connivente con sus ejemplares medidas de recorte y reformas.
Así que si alguien sabe cuando va a estallar esa mayoría silenciosa le agradecería me lo comunicase a efecto de encontrarme yo preparada para el salto.
septiembre 29th, 2012 on 17:55
Gracias, Paco, por la foto. La frase de la pancarta es lapidaria. Claro indicio de lo que está ocurriendo ¡en democracia, Paco!.
Esto es lo que nos está dejando fuera de juego. Yo no podía imaginar que la Democracia acabase por poner en estado de sitio a los demócratas.
Habrá que levantar la empalizada y responder al ataque del Imperio recurriendo a la poción mágica de Panorámix…
Salud.
septiembre 29th, 2012 on 18:00
Gracias, Paco, por la foto. La frase de la pancarta es lapidaria. Claro indicio de lo que está ocurriendo,¡en democracia!. Esto es lo que nos está dejando fuera de juego. Yo jamás habría pensado que la Democracia pudiera poner en estado de sitio a los demócratas.
Será cuestión de levantar la empalizada y hacerle frente al Imperio recurriendo a la poción mágica de Panorámix…
Salud.
septiembre 29th, 2012 on 18:01
Siento el duplicado. Creí que no había subido el comentario.
septiembre 29th, 2012 on 23:46
Querida Victoria. Con tu franqueza de pincel habitual, has descrito y pintado el panorama y la situación que tenemos, de manera magistral. Nada que añadir o modificar, pero como al final preguntas o pides que alguien te diga cuando va a estallar esa mayoría silenciosa pues, Victoria del alma, eso no se sabe, porque está escrito: de la revolución como de la muerte no sabréis ni el día ni la hora. Hay estar siempre preparados y preparadas, como Napoleón decía a Josefina: “ne te lave pas, j’arrive”. O sea “no te laves, que llego” o en traducción libre “no te inquietes, ya llego, aquí estoy”.
Estamos tocando fondo. En todo caso, Victoria, las mayorías silenciosas suelen salir por peteneras.
septiembre 30th, 2012 on 2:12
A estas horas oigo por la ventana voces y altavoces. Alguien puede decirme si aquí tenemos nuestro Neptuno?