No han pasado 72 horas desde que  28 asturianos díscolos con todo lo que suena a podrido parimos la web www.fundicionprincipedeastucias.com, y acabamos de enterarnos de que El Ministerio de Industria, a través de la entidad pública red.es ha decidido secuestrar los dominios  fundicionprincipe.es y fundicionprincipedeasturias.es. Nunca dudé del talante “democrático” del Ministro Soria, pero era inimaginable pensar que podría ofenderse por no estar expresamente incluido en los objetivos de la Fundición Príncipe de Astucias cuando se proclama la voluntad de “fundar un sitio en el Estado para salir del estado de sitio que marcan banqueros, cardenales, borbones, rajoys y cospedales“, entre otras intenciones. De la noticia se ha hecho eco la web de Público.es, y actualmente se encuentra en portada en meneame.net; por lo que es de agradecer la labor del gobierno de la nación en difundir con su vergonzante actuación esta iniciativa que hoy ya es conocida en media España (la otra media no está ni se le espera).

Lo cierto es que la torpeza gubernamental no tiene límites, ya que con su manifiesta ilegalidad, al haber secuestrado unos  dominios cuyo uso se había adquirido en debida forma y por el que ya se han abonado  sus derechos, lo único que hacen es retratarse y demostrar una vez más que estamos gobernados por una pandilla de incompetentes sin escrúpulos que no respetan una Constitución en la que no creen, y violan el sagrado derecho a la libertad de expresión, que pretenden ahora reprimir con su actuación.No obstante debemos de dar las gracias al Ministro Soria  y a su equipo de “inteligentes” gestores, ya que  han permitido publicitar a nivel nacional una iniciativa de ámbito regional. Por cierto, no han conseguido nada positivo ya que la web está funcionando actualmente con el .com, intocable para nuestras autoridades, salvo que cometan una nueva ilegalidad; en cuyo caso deberíamos de ponernos serios y acudir incluso al ámbito penal para exigir responsabilidades. Que nadie se olvide que el delito de “prevaricación”, aplicable a los cargos públicos, castiga por la vía criminal a los que dictasen una resolución injusta a sabiendas de que lo es.

Lo curioso es que bloquean un dominio, impiden su uso y no devuelven el dinero percibido, tal como reza en el correo remitido por la empresa proveedora de los dominios secuestrados, en el que literalmente se recoge que “han pasado a quedar reservados para la casa real“. ¿Acaso piensan utilizarlos en la anunciada campaña publicitaria para que la monarquía recupere su “prestigio”?;  aunque se me antoja pensar que más bien se los reservan para la web que piensa montar el astuto Urdangarín. Tiempo al tiempo.

 

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