Me agrado comprobar que la edad media de las mas de 500 personas que en tarde de ayer se manifestaron por las calles de Gijón pidiendo la abolición de la fiesta taurina no sobrepasaba los 25 años de edad; es una muestra de que nuestra juventud es sana y condena la violencía innecesaria contra animales indefensos.  Nunca entendí que  pueda encontrarse arte y diversión en observan como se tortura a un animal, y es el claro reflejo de que no somos aún un país moderno y mentalmente sano.

Me sorprendió comprobar como a los manifestantes les escoltaban tres lechera repletas de policías nacionales. Que gasto tan inútil e innecesario en época de crisis; ¿no son conscientes las autoridades de que quienes luchan contra la  la estocadas y las banderillas son gente de orden y aman la paz?

Esta tarde pasamos por casualidad junto  a la plaza de toros de Gijón a la hora en la que se celebraba una corrida. Desde el exterior se escuchaba un pasodoble   y nos imaginamos que estaban celebrando algún lance manchado con sangre de un animal indefenso. De inmediato decidimos disfrutar de la vida, que es más sana y más civilizada, y en el parque de Isabel la Católica tomé esta fotografía de un precioso pavo real que posó para mi iPhone a sabiendas de que no tenía intención de atentar contra su vida. Mañana más, que estoy de vacaciones.

Technorati Tags: ,

Difunde