Es posible que parte de la población tenga ciertos recelos para apoyar las reivindicaciones de los funcionarios, y no podemos olvidar que estos, cuando otros sectores lo pasaban mal, se mostraron un tanto distantes. Pero ha llegado la hora de que todos estemos unidos, y que la solidaridad se convierta en la clave para unir a quienes, de una u otra manera, estamos sufriendo las consecuencias de unas crisis económica provocada por los mismos que ahora recibirán las ayudas de Europa, que después tendremos que devolver con el esfuerzo de todos.
Podemos discutir si son salvajes los recortes que los funcionarios reciben en sus salarios, pero demonizarlos para justificar los ajustes me parece despreciable, y descalifica a nuestros actuales gobernantes, que han llegado al poder mintiendo conscientemente y ahora no ofrecen otra alternativa que acabar con el estado del bienestar a un ritmo vertiginoso, hasta el punto que cuando no se ha asimilado un recorte viene otro, y así sucesivamente hasta no se sabe cuando.
Se ha puesto en duda la dignidad y la profesionalidad de los funcionarios, y ni es justo, ni ético, ni decente. Son ciudadanos españoles que han sacrificado parte de su vida para preparar unas oposiciones, aceptando las reglas que les fueron impuestas, y no se merecen que unos políticos despreciables, sin escrúpulos y sin principios, estén un día si y otro también rebajando su condición humana.
La torpeza de nuestros gobernantes no tiene límites y peor no lo pueden hacer. Se han olvidado que los funcionarios, precisamente porque tienen asegurado en principio su puesto de trabajo, son consumidores incluso en épocas de crisis, y con el pago de los impuestos directos e indirectos, pueden ser capaces de mantener la estabilidad del país. Pero si se les rebaja el sueldo, se les elimina la paga de navidad y se cuestiona incluso su permanencia indefinida en su puesto de trabajo, tendrán menos dinero para consumir y más miedo a hacerlo, lo que se traduce en que los ingresos estatales disminuirán considerablemente y la crisis se agudizará aún más.
No nos olvidemos funcionarios son los policías que mantienen el orden, los profesionales sanitarios que velan las 24 horas del día por nuestra salud, el personal de la enseñanza pública que se esmera en darnos un nivel educativo de calidad, el personal de la administraciones local, autonómica y central que se ocupa de que el país pueda funcionar todos los días, incluso sin políticos…
Todos los viernes en Gijón, en la calle Álvarez Garaya, se reúnen vestidos de negro a las 12 de la mañana para protestar por los salvajes recortes. Hoy estuve unos minutos con ellos, y me sentí orgulloso de hacerlo. Se quiere imponer una Europa de dos velocidades, y pretenden colocarnos en el vagón de cola, para convertirnos en un país de segundo nivel, y no podemos consentirlo.








agosto 12th, 2012 on 10:29
En el verano inventamos un estado transitorio de reposo. Rasgamos parte de esa realidad tan pegada a la angustia , y nos sumergimos en una curiosa de modorra terapéutica . Calma y modorra como la antesala de una gran borrasca. Así que disfrutemos de éste limbo universal del verano, si es que nos dejan.
Observo que en las sobremesas de este verano surgen, una y otra vez, como un mantra, la pregunta existencial ¿es posible hacer las cosas de otra manera?.
Yo les digo a mis amigos y familiares que se lean el libro “Traición al Sueño Americano” de Arianna Huffington. Un libro lleno de claves, donde se descubre como el “American Way of Life” se ha esfumado y transformado en una pesadilla sin salida.
Lo perturbador es que estamos iniciando la misma inercia hacia la traición al sueño ( si alguna vez lo hubo) europeo. Una traición donde (cito texto de la contratapa) “ la base industrial se desvanece, el sistema educativo está en su peor momento, las infraestructuras se derrumban y el sistema político está controlado por una pequeña élite que usa el poder del dinero para mantener a raya a los dos grandes partidos (demócratas y republicanos)”.
¿les suena la letra?. ¿y la música?
La música está determinada por una partitura común: los zorros son los guardianes del gallinero. Y como se explica en este libro han construido un perfecto mecanismo de puerta giratoria para cerrar todos los flancos de entrada y salida del poder. Así que cuando no están en el poder político se pasan a los grupos empresariales de presión y como todo mecanismo giratorio también ocurre al revés. Poner en estos momentos nombres y apellidos a lo que digo es muy difícil.
agosto 12th, 2012 on 10:34
En el última frase del anterior post me equivoco, y donde he puesto “difícil” quiero decir “fácil”.
Perdón aún no me he despertado del todo….