La calle principal del barrio en donde se ubican las lavanderías a orillas del rio Yamuna, en Agra, se convirtió con nuestra visita en un improvisado estudio fotográfico. Niños, jovenes y mayores querían posar ante nuestras cámaras, por lo que no desaprovechamos la oportunidad.
Era la primera hora del día, la luz acompañaba, y sus miradas se agolpaban ante nuestros objetivos.
Los niños pronto se convirtieron en protagonistas principales
Hasta el punto de que en mi afán por buscar el angulo ideal, llegué a tirarme en el suelo, hasta ser materialmente acorralado con este grupo de niños que disfrutaban con nuestra visita.
Nunca me cansaré de repetir que la hospitalidad de los indios es una de sus mayores virtudes. Lo siento por vosotros, pero este mes de agosto os cansaré con fotografías de un fantástico viaje a la India de tan solo ocho días, pero muy aprovechados.













agosto 10th, 2012 on 23:13
Es cierto q posan y les encanta! Y siempre con esa maravillosa sonrisa que te atrapa y que queda maravillosamente plasmada en las fotos, supongo q por lo sincera e ingenua q es, un reflejo del alma de los indios.
agosto 11th, 2012 on 0:56
No te preocupes Fernando, por cansarnos a base de fotos de ingenuos y, probablemente, limpios indios. Aunque no creo que las almas de todos los indios estén igual de aseadas, las de éstos si parece que lo están. Estas fotos más bien serán un alivio para el cansancio que producen otro tipo de fotos de ciertos indiotas que, por desgracia, no podemos evitar se nos crucen diariamente ante nuestros ojos.
Son muy bonitas las fotos.
agosto 12th, 2012 on 16:55
Que recuerdos:-))))))))