La calle principal del barrio en donde se ubican las lavanderías a orillas del rio Yamuna, en Agra, se convirtió con nuestra visita en un improvisado estudio fotográfico. Niños, jovenes y mayores querían posar ante nuestras cámaras, por lo que no desaprovechamos la oportunidad.

Era la primera hora del día, la luz acompañaba, y sus miradas se agolpaban ante nuestros objetivos.

Los niños pronto se convirtieron en protagonistas principales

Hasta el punto de que en mi afán por buscar el angulo ideal, llegué a tirarme en el suelo, hasta ser materialmente acorralado con este grupo de niños que disfrutaban con nuestra visita.

Nunca me cansaré de repetir que la hospitalidad de los indios es una de sus mayores virtudes. Lo siento por vosotros, pero este mes de agosto os cansaré con fotografías de un fantástico viaje a la India de tan solo ocho días, pero muy aprovechados.

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