Todo por la foto, a costa de romper los principios, que ahora ya sabemos son inexistentes. España se había sumado al boicot deportivo para no acudir a los partidos que se celebrasen en Ucrania, como respuesta a la situación de Timoshenko, condenada a finales del año pasado a siete años de cárcel en un juicio que ha sido tachado de ejemplo de “justicia selectiva” por parte de la UE. Pero Rajoy nunca puede estar a la altura de las circunstancias y anuncia que acudirá a la final. Ese es nuestro presidente, que prioriza un partido de fútbol jugado por millonarios.

Bookmark/FavoritesDifunde