Recientemente tres jóvenes gijoneses pertenecientes a Asociarte, una asociación que pretende difundir el arte urbano a través de un proyecto conocido como “Poesía Visual“, eran juzgados por pintar un graffiti en uno de los túneles por el que transcurre la Vía Verde de La Camocha. Se les acusaba de haber cometido una falta del articulo 626 del Código Penal, que sanciona a “Los que deslucieren bienes muebles e inmuebles de dominio público o privado, sin la debida autorización de la Administración o de sus propietarios..”; cuando en realidad habían hecho todo lo contrario: lucir la pared de un túnel sucia y con humedad, con la única intención de embellecerla de forma altruista para aumentar la calidad de vida de los transeúntes.
Tuve el placer de asumir su defensa en un juicio celebrado el pasado 15 de mayo ante el Juzgado de Instrucción número 1 de Gijón y, después de denunciar las torpezas del Ministerio de Fomento que, compareciendo como “supuesto” perjudicado, primero se confundió de túnel y después reclamó la reparación de una superficie cinco veces superior a la supuestamente dañada, y demostrar que quienes se encontraban en el banquillo de los acusados eran artistas y no vándalos, la jueza Carolina Montero Trabanco dictó una sentencia absolutoria, de cuyo contenido queremos destacar un párrafo lleno de sensibilidad y respeto hacia el arte urbano:
“No puede ignorarse que, en el caso concreto que nos ocupa, los denunciados forman parte de una asociación artística, Asociarte, que ha logrado obtener en más de una ocasión … licencias del Ayuntamiento de Gijón para plasmar su arte en diferentes espacios públicos municipales, y que no se ocultan para hacerlo, a plena luz del día, y en lugar de paso para viandantes y que por ello, más que ante un acto vandálico, que a diario se puede ver en cualquiera de las paredes de una ciudad, los graffiti realizados en el túnel encajarían en el denominado arte urbano que al día de hoy está reconocido como una de las expresiones artísticas más influyentes, ya que entre otras cosas, favorece el acercamiento del público a expresiones artísticas espontáneas, incluso a provocar la satisfacción de las sensibilidades culturales y un especial interés por el arte“.
En unos tiempos convulsos en los que la ciudadanía observa una imagen distorsionada de nuestra justicia, provocada por el poco ejemplar comportamiento del Consejo General del Poder Judicial, es bueno recordar que la mayoría de los más de 5000 jueces que a diario resuelven los problemas cotidianos de los ciudadanos, actúan con sentido común y coherencia, y hasta en ocasiones, como ocurre en este caso, demuestran una sensibilidad especial que merece la pena ser destacada.








junio 18th, 2012 on 0:03
Enhorabuena, a don Fernando y a Asociarte, por haber ganado un juicio tan ridículo. No solo el Ministerio de Fomento está en contra del “arte urbano”: recordemos las “desapariciones oficiales”, en Gijón, de variadas muestras de este tipo de arte, tanto con el gobierno de Foro (por ejemplo: en el puerto deportivo, donde desapareció “oficialmente” el dialogo entre Alf y Bukowski, del Sr.X), o con el gobierno del Psoe (por ejemplo: en la subida al Cerro, donde desapareció, también con un “brochazo oficial”, aquella donde una señora sostenía por los pies a un niño antes de tirarlo a los tiburones, también del Sr X, y que don Fernando publicó aquí).
Este verano, en la Semana Negra, podremos ver la realización de un mural por Alejandro “Mono” González: “Para la policía, un grafiti es delincuencia, me importa un comino”. Desgraciadamente no estaré en Gijón para asistir, pero les recomiendo que no se lo pierdan, porque será uno de los acontecimientos culturales del año. El “Mono” Glez fue y es una de las figuras claves del arte muralista chileno. Como miembro de las Brigadas Ramona Parra, pintó durante años, con muchos símbolos y con mucho coraje, murales de propaganda política ligados al Partido Comunista: estudiantes, trabajadores, que consideraban que una de sus tareas era la propagación de sus ideas por todos los medios posibles. Sigue pintando, a día de hoy, con el mismo compromiso social de siempre. Qué diferencia, política y social, con Asociarte, de quien ya di mi opinión en otra entrada.
Intentaré mandarle, por si son de su interés, unas fotografías de algunos trabajos realizados a lo largo de Chile por las BRP y por el “Mono”. A ver si hay más suerte que con las últimas enviadas: Memoria Histórica y 15-M en Barcelona, que ya veo que no le gustaron nada; por casualidad, en las primeras, aparecían trabajos de ambos, en la entrada del Museo de la Solidaridad Salvador Allende y en la obra de teatro de Juan Radrigán, en Villa Grimaldi, donde Alejandro González diseñó el escenario.
Mientras tanto les dejo este vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=sTMnEUcFWnM
Un fuerte abrazo para todos.
junio 18th, 2012 on 0:27
Gracias Fernando por hacernos llegar esa infrmación. Es muy importante conocer otros hechos, otros sucesos: todo lo que contribuya a mostrar que la mayoría no son todos, que también hubo y hay rebeldes donde había y hay opresión, que el arte puede transformar la basura y la fealdad en algo digno.
Gracias también a Silvia por completar la información y por el video que nos adjunta.
junio 23rd, 2012 on 23:15
Gracias por la información, Silvia.
Es curioso. Tu primera intervención en SLV, hace unos años, trataba sobre “la función social del arte”. Con esta expresión, planteada entonces como pregunta, suscitaste una interesante reflexión…
No hicimos referencia en su momento a los grandes murales y muralistas. Tampoco a los pequeños, y no por ello menos importantes.
Ejemplos de ello ya han salido en este espacio que evidencian la importante función social que cumplen (“El mural más grande de Berlín”).
Y más cercanos en el espacio aunque lejos en el tiempo, justo es hacer mención a las artísticas denuncias que adornaban muros y paredes de nuestra ciudad allá por los años 70 del pasado siglo bajo la firma del desaparecido MC (Movimiento Comunista).Hace poco lo recordaba Fernando.
Valga la mención como un reconocimiento. Más vale tarde que nunca.
Por otro lado, me complace felicitar a Fernando. No solo por haber ganado el juicio, que también, sino por haber defendido la causa.