El pasado viernes,  bajo el lema “pita si quieres que te rescaten”, un grupo de jóvenes del 15M pedían en las calles de Gijón que se ponga fin a los desahucios por impago de hipotecas. Parece evidente que si a los bancos que no supieron gestionar sus activos se les inyectan ahora 100.000 millones de euros, que acabaremos pagando entre todos,  pierden legitimación para reclamar por la vía judicial sus créditos impagados, garantizados por unos bienes que ahora ya sabemos tienen un valor muy por debajo del que estimaron sus “expertos” tasadores, y que  se han convertido en activos tóxicos.

El gobierno  tiene la solución a través del FROP: solo deberían beneficiarse del rescate, que eufemísticamente el gobierno denomina “linea de crédito“, aquellas entidades  que renuncien a exigir a sus clientes los préstamos hipotecarios que no reflejen el precio real de la vivienda y estén dispuestas a admitir la dación en pago,  para posteriormente arrendar el inmueble por una renta asequible para sus antiguos compradores, en razón a su actual situación económica motivada por la crisis de la que son víctimas; lo que conllevaría  automáticamente la renuncia a cualquier acción judicial para obtener el desahucio.

STOP a los desahucios ya. No es admisible que se solucionen los problemas de los culpables de la crisis a costa de sus víctimas. Ni es lícito inyectar dinero a entidades bancarias que quieren por un lado salvar sus activos tóxicos y al mismo tiempo extorsionan a sus víctimas con el desalojo de la viviendas. JUSTICIA SOCIAL YA.

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